La desclasificaci�n de documentos de inteligencia previos a la invasi�n de Ceuta por parte de 80.000 inmigrantes ilegales el pasado 30 de julio desmonta la tesis sostenida por Pedro S�nchez y Fernando Grande-Marlaska, ministro de Interior, de que no hubo advertencias que hubiesen permitido evitar el colapso de la frontera. Al contrario, s� que las hubo, y se produjeron en sucesivas ocasiones a lo largo de julio y con m�s intensidad en los �ltimos d�as del mes. Adem�s, la informaci�n proced�a no s�lo de la Guardia Civil o el CNI, sino tambi�n desde Marruecos, que alert� a los servicios espa�oles de informaci�n. Pese a ello, Moncloa reiter� ayer que no fue alertada de una llegada masiva de irregulares a nado. Lo que lleva a preguntarse cu�l era el fin de esta desclasificaci�n de documentos con la que S�nchez dijo que se demostrar�a que no hubo negligencia ni incompetencia de su Gobierno en esta crisis. Porque los informes del CNI y de la Guardia Civil tampoco avalan el relato sostenido por S�nchez exculpando a las autoridades del pa�s alauita por lo sucedido en Ceuta. Ambas instituciones apuntan en sus informes a la connivencia de Rabat con los asaltantes, a la "pasividad" de sus gendarmes el d�a del asalto masivo, e incluso al incumplimiento de una promesa de reforzar las fuerzas que vigilaban la frontera del otro lado en los d�as anteriores a la invasi�n. En suma, el descr�dito de S�nchez por esta crisis de seguridad nacional -que ha llevado incluso a sus socios a atacarle en sede parlamentaria ante las numerosas evidencias en su contra- tiene ahora sustento documental. La asunci�n de responsabilidades es imperativa.