Desde el viernes, Madrid se moverá durante tres días al ritmo de la Fórmula 1. El regreso del Gran Circo a la capital del país 45 años después de su última carrera en la ciudad ha generado una fiebre que ha llevado a que se agoten las entradas pese a su elevado precio —el aforo previsto es de 350.000 personas—, a que los hoteles registren subidas notables por la alta demanda y a que una parte relevante del sector de la restauración y el ocio se vuelque con un evento que se prevé que atraiga a decenas de miles de turistas extranjeros. El madrileño Carlos Sainz Jr., piloto de Williams e hijo de Carlos Sainz, respondía ayer a EL PAÍS que se quedó sorprendido con la acogida que tuvo la presentación de su coche en la plaza de Callao: “Y era martes, imagínate cómo va a estar esto el fin de semana. Estoy encantado de ver a la ciudad volcada”. El Gran Premio de España se celebra del 11 al 13 de septiembre en el nuevo Madring, un circuito semiurbano levantado por Ifema junto a sus pabellones en el distrito de Hortaleza que también ha provocado quejas entre los vecinos por el ruido que generan los coches —muy superior a los 35 decibelios que fija el límite legal del Ayuntamiento— y por los atascos y limitaciones que se prevén para salir y moverse por la zona. El impacto de la carrera en términos económicos, deportivos y de visibilidad, en cambio, se prevé que sea formidable tras el acuerdo anunciado el 23 de enero de 2024 para atraer el evento a la capital. La anterior vez que los monoplazas de la Fórmula 1 circularon en Madrid fue en el circuito del Jarama en 1981, cuando ganó el Ferrari del canadiense Gilles Villeneuve. “Medio siglo casi. A mí, mi padre me habló de cuando la Fórmula 1 vino a Madrid. Mi padre y mi tío Juanjo me dijeron que fueron a esa última carrera en Madrid, y parece mentira que haya tenido que pasar medio siglo para que Madrid vuelva a tener una carrera. Hemos conseguido que vuelva, y es una ciudad muy especial, muy apta para hacer eventos de estas características”, apuntaba ayer Sainz. Al circuito, que cuenta con 5.417 metros y 22 curvas —la más destacada de ellas la Monumental, con más de 500 metros de cuerda y un peralte del 24%—, llega como favorito Kimi Antonelli, el líder indiscutible del Mundial que hace solo unos días triunfó en Monza después de una remontada memorable desde la 19ª posición gracias al poderío de su Mercedes. A la competición deportiva se une la económica. En la ciudad habrá simuladores en hoteles y restaurantes, pantallas gigantes para retransmitir las carreras, promociones inspiradas en las 57 vueltas del circuito y menús especiales para prolongar la jornada después de la bandera a cuadros. Un informe elaborado por PwC sitúa “en 467 millones de euros y 8.850 empleos el impacto económico estimado” asociado a la celebración del Gran Premio. El estudio calcula también una recaudación cercana a los 83 millones en impuestos y cotizaciones sociales. Según los datos de compradores incluidos en el informe, se han vendido “más de 120.000 entradas de grada y hospitalidades”; se estima que más de 80.000 asistentes llegarán desde fuera de la Comunidad de Madrid y alrededor de 45.000 procederán de otros países.La presión ya se nota en los hoteles. Según la plataforma de comercio hotelero SiteMinder, las habitaciones alcanzan una tarifa media diaria de 485 euros, un 69,6% más que los 286 euros registrados durante el mismo periodo del año pasado. Los datos de Amadeus también reflejan un aumento de las reservas aéreas coincidiendo con la celebración del Gran Premio. Las procedentes del Reino Unido han crecido un 46%; las de Corea del Sur, un 45%; las de Francia, un 32%; y las de Uruguay, un 31% respecto a 2025.Las cifras dibujan un escenario favorable, aunque los expertos piden prudencia. Albert Guivernau, investigador de OBS Business School y director de la Fundación Civismo, advierte de que todo el dinero movilizado alrededor de un acontecimiento de estas dimensiones no puede considerarse automáticamente riqueza nueva para la ciudad. “La Fórmula 1 tiene un impacto económico muy relevante para Madrid, tanto por el gasto directo que genera como por su capacidad para reforzar la posición internacional de la ciudad. Las estimaciones hablan de unos 450 millones de euros de impacto y 8.000 empleos directos, aunque debemos ser rigurosos: impacto económico no significa necesariamente riqueza neta creada. Parte de esa actividad vendrá desplazada desde otros sectores”, explica Guivernau.Para el economista, la aportación adicional más clara procede del gasto de las personas que llegan desde otros lugares. “Los hoteles alcanzan tarifas medias de 485 euros, casi un 70% superiores a las del mismo fin de semana del año pasado. Y una parte importante de los visitantes llega de fuera de Madrid, que es precisamente el gasto que más claramente podemos considerar adicional”, añade. El principal retorno, sostiene, puede producirse a medio y largo plazo. Madrid permanecerá al menos durante 10 años en el calendario de la Fórmula 1, lo que proporcionará a la ciudad una exposición internacional continuada. “Si consigue convertir esa visibilidad en turismo, inversión y actividad económica, el efecto irá mucho más allá de los tres días de competición”, afirma.Frente a las previsiones sobre el dinero que dejará la carrera aparece la factura del proyecto. Según los datos facilitados por Más Madrid, 200 millones de euros se han destinado al circuito y otros 277 millones corresponden a los derechos durante 10 años. A esas cantidades se suma el paquete promocional denominado Destination Signage Package, aprobado por Madrid Destino. El Ayuntamiento aporta 1,9 millones; la Comunidad de Madrid, otros 1,9 millones; e Ifema, 700.000 euros.La suma asciende a 481,5 millones de euros, aunque agrupa conceptos de distinta naturaleza y correspondientes a periodos diferentes: la inversión en el circuito, los derechos durante una década y una partida promocional concreta. Tampoco puede compararse directamente con los 467 millones estimados por PwC. Esta última cifra mide la actividad económica que se estima que generará el acontecimiento, no los beneficios netos ni el dinero que ingresarán directamente las administraciones.Más allá del debate sobre el coste y de la competición y su retorno, los empresarios del ocio nocturno se preparan para uno de los fines de semana más señalados del año. La Asociación de Empresarios de Ocio y Espectáculos de la Comunidad de Madrid, Noche Madrid, calcula que el Gran Premio dejará unos 30 millones de euros en la vida nocturna de la ciudad. El sector valora con un 7,7 sobre 10 la capacidad de la Fórmula 1 para promocionar Madrid internacionalmente. Dos de cada tres empresas consideran que su impacto será bastante o muy importante para la actividad económica. En conjunto, los locales esperan aumentar su facturación un 5% respecto a un fin de semana normal de septiembre. En los establecimientos con mayor proyección turística, el incremento podría superar el 30%.Hostelería Madrid amplía el cálculo al conjunto del comercio, la restauración y el ocio nocturno. Su presidente, José Antonio Aparicio, señala que estos sectores podrían concentrar alrededor del 25% del impacto general, equivalente a un negocio directo superior a 112 millones de euros. “Hay además un segmento de alto poder adquisitivo y de hospitalidad muy significativo en la Fórmula 1, pero sería un error pensar que el beneficio se limitará a la alta cocina o a los establecimientos de lujo”, sostiene Aparicio. La patronal espera que el efecto llegue a hoteles, restaurantes gastronómicos, establecimientos de precio medio y alto, bares, cafeterías, negocios de restauración informal y locales nocturnos.Hoteles y restaurantes ya han diseñado sus propias estrategias para aprovechar la llegada de visitantes. Los hay que ofrecen un menú especial, otros cuentan con simuladores de conducción y máquinas recreativas. Soluciones, al fin y al cabo, para subirse al carro del evento del año en Madrid. “La llegada de la Fórmula 1 supone uno de los grandes acontecimientos que vivirá la ciudad y creemos que la hostelería tiene un papel fundamental a la hora de ampliar esa experiencia más allá del propio circuito”, explica Sara Cruz, directora de ventas y marketing de Grupo RosaNegra en España.