“Estos días comprobamos con el drama de Ceuta las consecuencias de habernos enajenado la amistad de aliados relevantes. De esos aliados con los que conviene contar en las crisis”. Así ha relacionado este jueves el expresidente del Gobierno José María Aznar la crisis migratoria de Ceuta con la ruptura de relaciones de España con Israel a cuenta del genocidio de Gaza. Una palabra, “genocidio”, que Aznar ha considerado vetada para hablar del país asiático: “Es antisemitismo puro y duro”.
Aznar ha presentado en un acto informativo en Madrid a la encargada de negocios de la Embajada israelí en España, Dana Erlich, actual máxima autoridad diplomática del país que gobierna Benjamin Netanyahu. El expresidente ha justificado la ofensiva militar de Israel contra Gaza como represalia por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.
El líder áulico del PP ha asegurado que el 7-O tuvo una “dimensión inédita desde la sohá”, el nombre hebreo para el holocausto nazi. “No fueron víctimas colaterales y no recibieron aviso previo; fueron cazadas como animales por ser lo que eran”, ha dicho sobre los israelíes asesinados por Hamás.
Aznar ha asumido algunos de los bulos que ya se han desmentido, como las “mujeres violadas y descoyuntadas” o de los “bebés asesinados delante de sus padres”.









