La máxima responsable de la Embajada de Israel en España, Dana Erlich, ha rechazado este jueves cualquier responsabilidad en la crisis migratoria de Ceuta y ha criticado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por señalar a Tel Aviv. "Ya no debería sorprenderme, pero confieso que me sorprendí cuando vi que había encontrado otra oportunidad de culpar a Israel sin ningún informe ni ninguna prueba. Es solo una cortina de humo en medio de una emergencia nacional", ha dicho Erlich, que no ha ocultado que las relaciones con el Gobierno español atraviesan "un momento crítico".No obstante, Erlich ha subrayado que Israel sigue considerando a España "un aliado importante, tanto históricamente como para el futuro" porque sabe "diferenciar entre el Gobierno actual y el país". Durante su intervención en un acto de Nueva Economía Forum, presentado por el expresidente del Gobierno, José María Aznar, la diplomática ha admitido que Marruecos también es "un aliado estratégico de Israel", pero ha defendido la soberanía española de Ceuta y Melilla."En Israel nunca tuvimos ni tenemos duda sobre quién tiene el control sobre Ceuta. Una de mis primeras visitas cuando llegué a España fue a Ceuta, porque conocer diferentes caras de España es la parte más importante de mi trabajo. Estando en Ceuta y viendo al presidente Vivas, escuchando su trabajo y lo que hacen para vivir juntos en coexistencia, me parece que es un ejemplo del que tenemos que aprender", ha dicho.La encargada de Negocios de la Embajada israelí ha dicho que Marruecos "es un aliado estratégico de Israel", recordando que existen vínculos históricos por la presencia "de numerosos judíos de origen marroquí" en su país, y que esta relación se vio reforzada "por los Acuerdos de Abraham" suscritos en 2020. También ha destacado la "estrecha colaboración" con Rabat "frente a amenazas para la seguridad global como Irán", pero ha insistido en desmarcar a su país de la crisis migratoria en Ceuta: "Ser aliado de Marruecos y tener esa conexión no significa olvidarnos de otros aliados, no significa que España, como país, no sea un socio".Respecto a la falta de colaboración de las autoridades israelíes con la justicia española para investigar el caso de espionaje al Gobierno con el programa espía Pegasus, del que los informes responsabilizan a Marruecos, la diplomática ha dicho que no es competencia del ejecutivo israelí, sino de la empresa NSO Group, la tecnológica israelí que desarrolla ese software: "Israel es un país democrático y las empresas israelíes no tienen la obligación de proporcionar información privada al gobierno. No sé qué puede haber, pero esa información solo la sabe esa empresa"."Las decisiones de este Gobierno ponen en riesgo la seguridad de los españoles"Eso sí, Dana Erlich ha recalcado que la falta de colaboración en materia de seguridad con Israel por parte del Gobierno español, que ha cancelado unilateralmente contratos de Defensa con empresas israelíes, puede tener un coste para la seguridad nacional de España: "Lamentablemente, las decisiones de este Gobierno ponen en riesgo la seguridad de los españoles. No trabajar con Israel en Defensa, también tiene un precio para la seguridad de los españoles".Ante la pregunta de qué debería hacer el Gobierno español para mejorar las relaciones con Israel, la diplomática ha sido clara: "Hace falta un cambio de relato, de política y de declaraciones. Criticar a Israel es completamente legítimo; los israelíes lo hacemos mejor que nadie, pero cuando solo se culpa y se condena a Israel, se pierde la relevancia. Hablamos de desproporción y una mirada sesgada".Además, ha criticado que políticas del Gobierno, como el reconocimiento del Estado palestino apenas seis meses después de los ataques terroristas de Hamás del 7 de octubre, no ayudan: "Ni siquiera es un enfoque propalestino. No hemos visto que esas iniciativas hayan cambiado la vida de los palestinos ni de los israelíes ni de la región, sino al contrario". Del mismo modo, ha dicho que cuando "organizaciones terroristas y el régimen iraní agradecen públicamente la política del Gobierno español actual, quizás es momento de hacerse algunas preguntas".Quien sí ha relacionado la crisis de Ceuta con el distanciamiento con Israel ha sido el expresidente Aznar, que en su discurso de presentación ha hecho un llamamiento a "normalizar cuanto antes" las relaciones diplomáticas y ha sugerido que lo sucedido en la ciudad autónoma "es consecuencia de haber enajenado la amistad de aliados relevantes, de esos aliados con los que conviene contar en las crisis". En ese sentido, ha pedido al Gobierno de Sánchez anteponer "los intereses nacionales" a los "prejuicios ideológicos" y el "oportunismo ventajista".
La 'embajadora' de Israel admite que la relación con el Gobierno "es crítica", pero defiende la soberanía española de Ceuta
Dana Erlich reconoce que Marruecos es 'un socio estratégico de Israel', pero rechaza sus reclamaciones territoriales sobre Ceuta y Melilla.








