El juicio de Lindsay Clancy, la mujer de Massachusetts acusada de haber matado en 2023 a sus tres hijos –Cora, de cinco; Dawson, de tres años; y Callan, de ocho meses– no solo se ha convertido en un caso mediático por la tragedia que supone. Para muchos, se ha convertido en un episodio mucho más profundo que pone en evidencia la falta de recursos y las barreras que muchas madres enfrentan durante el posparto cuando buscan ayuda psicológica.PublicidadLa complejidad del caso ha hecho que el jurado continúe bloqueado tras siete días de deliberaciones y se encamina a que siga así por más tiempo. La razón es que uno de los miembros del jurado discrepa de los otros 11 sobre el veredicto final sobre Clancy. El juez ha declarado nulo el juicio tras siete días de bloqueo del jurado -formado por nueve mujeres y tres hombres- que han sido incapaces de ponerse de acuerdo.Clancy reconoció ante el juez que mató a los niños. La defensa argumenta que la mujer estaba padeciendo psicosis posparto y que, por lo tanto, no se le puede considerar penalmente responsable de la muerte de sus hijos. El abogado, Kevin Reddington, ha citado los antecedentes psiquiátricos de la mujer, y cómo en diversas ocasiones acudió al sistema sanitario para pedir ayuda porque escuchaba voces.Durante las cinco semanas que duró el juicio, unas 300 mujeres se presentaron al juzgado para pedir una mayor comprensión del caso. Las manifestantes llevaban ropa rosa con frases estampadas como "creer" y "necesitaba ayuda". Muchas de ellas dicen que simpatizaron con Clancy al conocer su historia y el trasfondo psiquiátrico que vivió. El proceso judicial ha provocado que muchas mujeres en Estados Unidos hayan roto el silencio sobre sus propias vivencias sobre depresión posparto y psicosis posparto.A pesar de ello, también hay una parte de la sociedad estadounidense que condena tajantemente a Clancy sin considerar sus antecedentes psiquiátricos. La Fiscalía sostiene que la mujer debería ser condenada por los hechos, ya que considera que Clancy envió premeditadamente a su marido a por comida para así estar a solas con los niños.PublicidadEl 24 de enero de 2023, el ahora exmarido de Clancy explica que se encontró a los niños ahogados en el sótano después de haber ido a buscar comida fuera. En el patio trasero encontró a su mujer herida tras un intento de suicidio. Durante el juicio, la acusada explicó que escuchó voces que le decían que matara a sus hijos.La policía ha declarado que en el ordenador y móvil de Clancey encontraron búsquedas sobre psicosis, alucinaciones y formas de suicidarse. La defensa de la mujer también remarca cómo ella sufría insomnio, ansiedad y depresión antes de los asesinatos. También estuvo buscando tratamiento: se reunió con psiquiatras y terapeutas, participó en un programa ambulatorio y pasó cinco días en el Hospital McLean para recibir atención psiquiátrica hospitalaria.Escuchar voces es una de las alucinaciones que están vinculadas con la psicosis posparto. Se estima que afecta entre una y dos de cada 1.000 mujeres, y puede ocurrirle a cualquiera después de dar a luz, pero las probabilidades son más elevadas en personas con determinados trastornos de salud mental. Aunque la mayoría de las personas con psicosis posparto no hacen daño a sus hijos, las madres con casos graves pueden intentar hacerlo y también pueden intentar hacerse daño a sí mismas.PublicidadNo es el único problema de salud mental que pueden sufrir las mujeres tras dar a luz. Por ejemplo, la depresión posparto afecta a cerca del 10% de las madres. Y a pesar de que tiene una afección superior a otros problemas de salud que reciben atención, obtiene menos vigilancia que estos. Por ejemplo, la tasa del síndrome de muerte súbita del lactante en Estados Unidos es menor, de aproximadamente 0,4 por cada 1.000 nacimientos.En total, se calcula que hasta una de cada cinco mujeres experimenta algún trastorno del estado de ánimo perinatal, que puede incluir ansiedad postparto o trastorno obsesivo-compulsivo. A muchas mujeres, cuando lo padecen, les cuesta reconocerlo, en parte también por el estigma y tabú que hay alrededor.Los médicos subrayan que es una condición tratable, pero se trata de una emergencia médica que debe atenderse a tiempo con un internamiento. De lo contrario, puede ser altamente peligroso. El gran problema, sin embargo, es que la psicosis postparto no figura como un diagnóstico independiente en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), la principal guía para identificar afecciones de salud mental.Organizaciones como Postpartum Support International siguen presionando para que la psicosis posparto se incluya como diagnóstico independiente en el DSM-5, publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. El argumento en contra de su inclusión es que no existen suficientes estudios consistentes para determinar si forma parte de un problema de salud mental subyacente, como el trastorno bipolar o la esquizofrenia.Sin embargo, en una declaración de consenso de 2025 , los investigadores argumentan que existen evidencias de que es distinto de otros diagnósticos psiquiátricos y que los pacientes se beneficiarían de que se evaluara como una afección independiente.