Pablo Scarpellini Los �ngelesActualizado Jueves,

septiembre

19:09El juicio a Lindsay Clancy, la madre que estrangul� a sus tres hijos peque�os en Massachusets en 2023, parece haber entrado en una v�a muerta. Los seis d�as de deliberaciones no han sido suficientes, de momento, para alcanzar un veredicto, en un caso centrado alrededor de los presuntos problemas de salud mental que padec�a la madre antes de matar a sus hijos, y que ha acaparado la atenci�n de Estados Unidos en las �ltimas seis semanas.El jurado que ha seguido el proceso en el condado de Plymouth, Massachusets, se enfrentaba hoy a una �ltima oportunidad de decidir la suerte de Clancy antes de que el juez William Sullivan proceda, casi con toda probabilidad, a declarar la nulidad del juicio. El magistrado solo puede enviar al jurado a deliberar nuevamente en dos ocasiones antes de poder declarar la anulaci�n del juicio, a menos que el jurado acepte dedicar m�s d�as a las deliberaciones.Es algo que parece no preocupar demasiado al abogado de Clancy, Kevin Reddington, que ya ha indicado que estar�a listo para comenzar un nuevo juicio la semana que viene en caso de que el presente se declare nulo. Est� por ver si la fiscal�a estar�a dispuesta a arrancar tan pronto.Clancy, una enfermera de 36 a�os que trabajaba en la sala de partos de un hospital de Boston, se ha declarado inocente de los cargos que se le imputan, en un juicio altamente emocional y marcado, en gran parte, por el testimonio de la madre y del audio de la llamada al servicio de emergencias, 911, despu�s de que Clancy usara unas cintas el�sticas de hacer ejercicio para estrangular a los ni�os, de cinco y tres a�os, y ocho meses de edad. Cora y Dawson, los dos mayores, estaban muertos cuando su padre lleg� a casa. El beb� muri� unos d�as despu�s.El 24 de enero de 2023, despu�s de estrangular a sus hijos, se cort� las mu�ecas y el cuello y se arroj� desde una ventana del segundo piso hacia el exterior, donde su esposo la encontr� al regresar a casa. Sufri� lesiones traum�ticas en la m�dula espinal, motivo por el que ha quedado paralizada de cintura para abajo.Clancy insiste en que estaba dominada por una voz que la animaba a cometer los cr�menes y que el d�a de los hechos esa llamada se hizo m�s intensa. La fiscal�a no se cree sus argumentos. Est�n convencidos de que fueron unos asesinatos premeditados y que Clancy sab�a muy bien lo que hac�a.Durante el juicio, la defensa present� testimonios sobre una psicosis posparto documentada, haciendo alusi�n a las alucinaciones auditivas que la empujaron a cometer el crimen, y un deterioro progresivo pese al tratamiento recibido. La fiscal�a, por su parte, respondi� con su propio psic�logo forense, que calific� esa misma alucinaci�n de "relato sin sustento cl�nico" y sostuvo que Clancy conservaba la facultad de distinguir el bien del mal, apoy�ndose en la premeditaci�n y meticulosidad que, a su juicio, revelan los hechos.Clancy se enfrenta a una vida entre rejas o, en el mejor de los casos, a d�cadas recluida en un centro psiqui�trico. El jurado deber� pronunciarse primero sobre el cargo m�s severo, asesinato en primer grado, un crimen que conlleva la cadena perpetua sin opci�n a libertad condicional. �nicamente si lo descartan, deber�n valorar entonces los dem�s escenarios.La siguiente posibilidad ser�a el asesinato en segundo grado, que acarrea tambi�n cadena perpetua, pero con opci�n de libertad condicional, y exige que las muertes fueran deliberadas, aunque no premeditadas. Un escal�n m�s abajo aparece el homicidio involuntario, una muerte ilegal sin intenci�n de causar da�o, castigado con hasta 20 a�os de prisi�n.Existe, adem�s, una v�a completamente distinta: que el jurado reconozca que Clancy mat� a sus hijos, pero la exima de responsabilidad penal por sufrir una enfermedad o defecto mental, lo que le permitir�a ingresar en un hospital psiqui�trico.