0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEra un secreto a voces desde hace varios años que no había planes para electrificar los modelos de Seat. Todos los recursos públicos y privados destinados al cambio de tecnología (de combustión a eléctrico) iban para la enseña Cupra, con unos márgenes mayores. Lo que no estaba claro era hasta cuándo se venderían modelos Seat. Y aunque en Europa se pueden ensamblar coches de combustión hasta el 2035, a partir del 2030 será complejo gestionar –por los costes– la producción de coches 100% diésel o gasolina en Martorell. En ese escenario, el fin de la histórica marca española de automoción sería inevitable. El terremoto que provocó la semana pasada que Volkswagen pusiera fecha al posible fin de la enseña disparó todas las alarmas, pese a ser un problema conocido desde hace años. Sigue habiendo mucho empleo en juego si no hay alternativas.Hoy en día la empresa Seat ya vende más coches con la marca Cupra que con la enseña Seat. Sólo en el primer semestre se compraron 170.000 modelos Cupra por cerca de 130.000 Seat. Pero –como han advertido los sindicatos UGT y CC.OO. esta semana– no es creíble que Cupra pueda asumir en el 2030 la producción que deje de fabricarse con la histórica marca española en Martorell, en un momento en que el grupo Volkswagen está inmerso en un profundo proceso de reestructuración.En la planta catalana se ensamblaron el año pasado algo más de 470.000 vehículos. De estos, 225.000 fueron bajo la marca Seat. El resto, Cupra y el Audi A1. Este año ha arrancado la nueva plataforma eléctrica donde se producen el Cupra Raval y otros modelos eléctricos del grupo Volkswagen. Pero a futuro no hay ningún modelo nuevo previsto que ensamblar en Martorell, ni Seat ni Cupra. Ese es el mayor temor tanto de los sindicatos como de los expertos en automoción consultados. ¿Qué sustituirá a los Seat?La clave, por tanto, es que la fábrica de Martorell reciba la asignación de una nueva plataforma eléctrica con uno o varios modelos nuevos de Seat o de otra empresa del grupo. Actualmente, en Martorell hay tres líneas de montaje. Y una sola está electrificada, en la que se producen los citados modelos con cero emisiones. Son el Cupra Raval y el resto de eléctricos del consorcio. Son pequeños vehículos urbanos con márgenes menores que los de los grandes coches.Los sindicatos ven difícil que Cupra pudiera absorber toda la carga de trabajo que dejara SeatLos sindicatos reclaman desde hace años que una segunda línea se renueve para poder ensamblar coches eléctricos. Es lo que se denominada la segunda plataforma. La inversión de la primera linea eléctrica fue de 3.300 millones de euros. El gupo Volkswagen ha invertido 10.000 millones en España en la transición hacia el vehículo eléctrico. La petición de Seat llega en el peor momento para el consorcio alemán, ya que es justo cuando se está poniendo en marcha un duro programa de ajuste para recortar costes y mejorar la rentabilidad en toda Europa.La decisión sobre quién fabricará qué en los próximos años deberá tomarla el consorcio entre julio y noviembre del año próximo. Y aunque fuentes consultadas creen que el proceso va por buen camino para Martorell, hasta bien entrado el 2027 no se tendrá la certeza.Sin embargo, contar con una segunda plataforma es solo una parte del trabajo. Es importante saber también qué se ensamblará en esa segunda plataforma. No es lo mismo fabricar coches pequeños como el Raval o más grandes como el Formentor, Terramar o el Tavascan. Cuanto más grande mejor porque son más rentables.Los sindicatos siempre lamentaron que hace unos años se sustituyera la producción del Audi Q3 (un SUV mediano) en Martorell por el Audi A1 (un urbano pequeño). Las horas de mano de obra necesarias para un coche grande son mayores que para un pequeño, lo que impacta también en la plantilla.La empresa es la única del sector en España que gestiona toda la cadena desde el diseño a la producciónLas otra incógnitas son si en esa segunda plataforma se produciría un coche diseñado en Martorell, como un Cupra, u otro de grupo VW. Siempre es mejor para Seat poder tener toda la cadena de valor integrada en Catalunya: desde el diseño hasta la producción y postventa. Si la fabricación de los modelos de Cupra sigue desperdigada por el mundo (Alemania, Hungría y China) siempre existe el riesgo de que Martorell se acabe convirtiendo en una simple fábrica de ensamblaje, como el resto de plantas del sector en España, de Ford, Stellantis, Renault o Ebro. En el plan de reestructuración del grupo Volkswagen hay una voluntada de aligerar estructuras, optimizar costes y ganar competitividad.El plan, sin embargo, sí aporta algo positivo para Seat. Tras el posible cierre de cuatro fábricas de Volkswagen en Alemania, la de Seat en Martorell puede tener más opciones para conseguir la asignación de un modelo. Sin ir mas lejos, la planta en la que se fabrica el Cupra Born es una de las que podría cerrarse.Barcelona, 1975. En la sección de economía desde 2001 proveniente de Cinco Días. Antes trabajé en programas de economía en TV3. Licenciado en Periodismo por la UAB, PDD por IESE y estudio Geografía e Historia (UNED).
Seat fía su futuro a conseguir una segunda línea de coches eléctricos en Martorell
La mitad de los vehículos que salen de la planta siguen siendo de la histórica marca












