El anuncio de la empresa automovilística alemana Volkswagen, que prevé despedir a 100.000 personas hasta el año 2030, lo que representa un 15% de la plantilla global de la compañía, ha puesto en alerta a los empleados de la planta de Seat y Cupra en Martorell (Barcelona). Aunque inicialmente las fábricas del grupo en el España, tanto la de Navarra como la de Martorell no se encuentran en el plan de cierre, los representantes de los trabajadores creen que resulta ingenuo pensar que el impacto de los recortes no llegará a estos centros.PublicidadEn el caso de la planta catalana, los sindicatos y el comité de empresa consideran que la reestructuración, que contempla la supresión de la mitad de los modelos de coches producidos, podría alejar definitivamente la creación de una segunda plataforma eléctrica en Catalunya. Esta iniciativa ya se descartó en 2021, cuando se firmó el actual convenio laboral en Martorell. Desde Volkswagen se justifica la decisión por el incremento de los costes laborales a la hora de fabricar los vehículos eléctricos, que están un 20% por encima de otros mercados, como es el caso del chino.Recientemente, la planta de Martorell recibió el encargo de producir dos coches eléctricos: el Volkswagen ID, el Polo y el Cupra Raval. Más allá de la fabricación de estos dos modelos, la compañía se había comprometido a que Seat fuera un centro de impulso a la electrificación gracias a la adjudicación de una segunda plataforma de vehículos eléctricos. Actualmente, en Martorell trabajan unas 11.000 personas y hace poco tiempo se convirtieron en indefinidos 500 trabajadores temporales.En el marco de su plan de racionalización de la actividad industrial, Volkswagen también ha revelado una reducción del 25% de la producción mundial y una simplificación profunda de su catálogo, con la eliminación de hasta la mitad de los modelos que comercializa actualmente. En este escenario, la planta de Martorell vive un futuro incierto. Los sindicatos recuerdan una serie de movimientos de los últimos años, que hacen prever cambios en la fábrica catalana. Modelos con poco margen comercialEn Martorell, la fabricación de los modelos como el Cupra Raval o el Volkswagen ID implica "vincularnos a un segmento de vehículos con márgenes comerciales reducidos con una competencia feroz de firmas asiáticas". Así lo explica el secretario general del sindicato CCOO en Seat, Rafa Guerrero. Además, alude a que la estrategia de Volkswagen plantea reducir la producción anual de coches, lo que podría derivar en un menor volumen de actividad en Martorell y una reorganización de los turnos.Publicidad"Resulta naíf pensar que si la matriz de Volkswagen tiene un problema, el impacto sobre los trabajadores no se acabe repartiendo entre los diferentes centros productivos", afirma Guerrero. En este sentido, el sindicalista lamenta que "estemos negociando en una lógica de repartir las medidas de ajuste y los recortes de plantilla en vez de evitarlas". Así, habla de "una batalla perdida contra los fabricantes chinos". Por este motivo, pide "recuperar la rentabilidad de Seat en Martorell con la asignación de un nuevo modelo eléctrico más grande y que ofrezca un margen comercial más amplio".Guerrero recuerda que los planes de Volkswagen contemplan rebajar de 150 a 75 la cifra de modelos producidos. Aunque admite que en un futuro inmediato la afectación no será directa sobre Seat, precisa que las decisiones estratégicas derivadas de la crisis del grupo alemán han provocado que la planta de Martorell no haya optado a la segunda plataforma eléctrica. Además, la situación ha hecho que se haya retirado el proyecto de despliegue de los modelos Cupra a nuevos mercados, como EEUU, un aterrizaje previsto para el año 2030. "Parece que Volkswagen no tenga un proyecto industrial para su filial Seat".Dificultad competitivaEn una línea similar, el presidente del comité de empresa de Seat, presidente de UGT Catalunya y miembro del consejo de supervisión de Volkswagen, Matías Carnero, lamenta que "no se haya llegado a ningún acuerdo ni concreción sobre el impacto en las marcas y en los centros de producción". Ante las dudas con la hipotética asignación de una segunda plataforma de fabricación de vehículos eléctricos en Martorell, detalla la necesidad de que la fábrica tenga adjudicaciones de nuevos modelos.Publicidad"Ante una situación competitiva compleja después de que la plantilla haya hecho sacrificios salariales y mejoras productivas para optar la asignación de la plataforma, ahora no me creo que todo el recorte de personal afecte sólo a los centros de Alemania". El vaticinio de Carnero es que la plataforma de fabricación de vehículos eléctricos o no se adjudicará o se hará más allá del año 2030, lo que supondría una pérdida competitiva importante para la planta de Seat en Martorell en plena carrera por la electrificación del sector automovilístico.En este proceso, la plantilla de Seat en Martorell ya ha pasado por varias etapas con cambios en el modelo organizativo de la compañía. En los últimos años, un plan de reestructuración ha reducido un 20% el personal indirecto y un 30% el de los cargos directivos. Además, casi 1.500 trabajadores han dejado la compañía a través de medidas pactadas con la representación de los trabajadores y mediante programas incentivados dirigidos a directivos mayores de 61 años. Ahora, la lucha se produce en el contexto de la adaptación de la industria a los sistemas de fabricación eléctrica como telón de fondo.