Explicativo Exclusivo suscriptores Aportes de privados y anuncios del exterior suman el 6,4% del costo de la reconstrucción. Desafíos se concentran en viviendas y atención humanitaria.Avanza la demolición de edificios afectados por el terremoto en Cali Foto: EFE / Ernesto GuzmánEDITOR DE DATOS Y ESPECIALES09.09.2026 22:07 Actualizado: 09.09.2026 22:07
El último recuerdo de Doris Rueda, de 59 años, es un viaje que hizo con su esposo para visitar a un familiar apenas un par de días antes del peor terremoto en el país en lo que va del siglo. Aún no puede hablar del todo, balbucea algunas palabras, producto de los traumatismos en su cabeza que la mantuvieron en una unidad de cuidados intensivos durante dos semanas. Apenas puede mover sus hombros, parpadear y reconocer con sus ojos a sus tres hijos. Los médicos todavía tratan de recuperar sus piernas. —Es un milagro— dice Katheryn, una de sus hijas. LEA TAMBIÉN Hace un mes, a las 7:34 de la mañana, cuando ocurrió el sismo de magnitud 7,4 en San José del Palmar, en Chocó, que se sintió en 28 departamentos del país, ella estaba junto a su esposo, William Ramírez, de 62 años, en su apartamento en el quinto piso de un edificio a unos pasos de la plaza de Bolívar de Pereira. Ella se aferró a su perra Lulú y él abrió la puerta del apartamento apenas el sismo cobró intensidad. El hombre, sin embargo, al dar un paso, cayó al vacío al tiempo que se desplomaban las escaleras. —Mi papá cuenta que se alcanzó a agarrar de unos cables y eso amortiguó los golpes; terminó con una costilla fracturada, mientras que mi mamá terminó entre los escombros con múltiples fracturas en las tibias y un fuerte golpe en la cabeza— continúa Katheryn.El edificio colapsó al igual que otros 742, según el balance de ayer de la UNGRD. El informe oficial da cuenta de 331 personas fallecidas, 4.505 heridos, 364 rescatados y 111 desaparecidos. En total, 202.002 viviendas quedaron averiadas y 36.326 destruidas.Terremoto en Pereira Foto:Laura SepúlvedaLa afectación se extiende a la infraestructura básica, con 400 centros de salud, 4.313 sedes educativas y 6.033 centros comunitarios comprometidos; 521 vías, 141 acueductos, cinco aeropuertos, 102 puentes vehiculares y 13 peatonales. Y 3.277 animales afectados y 3.003 rescatados.La reconstrucciónLa emergencia se concentró en cinco capitales: Quibdó, Pereira, Cali, Manizales y Armenia, que permanecieron en alerta roja. La respuesta del Estado empezó el mismo 10 de agosto con la declaratoria de emergencia nacional, tres días después de que el presidente Abelardo De La Espriella se posesionara como jefe de Estado.Terremoto Quindío Foto:Laura SepúlvedaLa medida de fondo llegó el 19 de agosto con el Decreto 1261 de 2026, que declaró el estado de emergencia económica, social y ecológica por 30 días y habilitó al Ejecutivo para expedir decretos con fuerza de ley en materia presupuestal, tributaria y de crédito. Para la reconstrucción, el Gobierno anunció el ‘Plan Milagro’ y un ‘Fondo Milagro’, que tomó como referencia el Forec, el fondo creado tras el terremoto del Eje Cafetero de 1999. LEA TAMBIÉN El Gobierno puso el comienzo de la reconstrucción en Quibdó, la capital más cercana al epicentro y de uno de los departamentos más pobres del país.El 7 de septiembre, al cumplir su primer mes de mandato, el Presidente regresó a esa ciudad con una delegación de grandes empresarios y anunció un ‘Plan Marshall’ para el departamento. Allí presentó la hoja de ruta y anunció un billón de pesos para cinco vías y un aeropuerto, la mitad por obras por impuestos y la mitad por donaciones, más 5.000 millones en capital semilla para los emprendedores afectados y un gerente especial para articular la reconstrucción.En concreto, el Gobierno Nacional estimó el costo de la reconstrucción en 30 billones de pesos, unos 24,5 billones en edificaciones y 5,5 billones en otros tipos de infraestructura, con un golpe fiscal cercano al 1,8 por ciento del PIB y un horizonte de tres a cuatro años. Esa cifra es preliminar y el propio Ejecutivo advirtió que se moverá conforme avance la caracterización de daños en el país.En ayuda directa, el subsidio de arrendamiento para los hogares con vivienda destruida o inhabitable, anunciado entre 875.452 y 1’050.000 pesos mensuales por tres meses, empezó a girarse a finales de agosto, basado en el Registro Único de Damnificados (RUD), junto con las primeras 4.480 toneladas de materiales para reparación. La Cruz Roja Colombiana, una de las entidades que apoyó en la respuesta a los territorios afectados, ubica en 661.205 el número de personas registradas en el RUD.Los aportesDel lado privado, los anuncios de ayudas suman cerca de 1,56 billones de pesos. La cuenta la encabezan cuatro de los principales empresarios del país con aportes personales de Luis Carlos Sarmiento con 200.000 millones, Jaime Gilinski con 150.000, y David Vélez y la familia Santo Domingo con 100.000 cada uno, además de una empresa que pidió reserva de su nombre por otros 100.000 millones. A ellos se suman la campaña ‘Empresas Unidas por Colombia’ de la Andi, que reunió 201.637 millones de más de cien compañías, y los gremios regionales ProAntioquia y ProPacífico, con 200.000 y 220.000 millones, respectivamente.También la banca, a través de Asobancaria, anunció 1,1 billones en alivios de crédito para los damnificados y víctimas.Del exterior, los anuncios de aportes rondan los 115 millones de dólares (unos 360.000 millones de pesos). Estados Unidos encabeza con 26,5 millones, seguido de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita con 10 millones cada uno y de aportes de China, España e Italia.La banca multilateral agrega la movilización de la CAF por 48 millones de dólares y del BID por otros 16,7 millones para obras y vías. Por fuera de esa cuenta está el crédito del Banco Mundial, 200 millones de dólares ya desembolsados en calidad de deuda, y la oferta global de cooperación de 1.300 millones de dólares, una bolsa mixta que ya incluye a varios de estos donantes.En ese sentido, los anuncios de privados y los aportes del exterior reúnen 1,92 billones de pesos (unos 614 millones de dólares). Esto equivale al 6,4 por ciento del valor que costaría la reconstrucción.Desafíos inmediatosUno de los grandes retos para las regiones, según constató este diario en las ciudades afectadas, tiene que ver con la vivienda. Más de 238.000 hogares quedaron con algún daño entre destruidos y averiados.En ese sentido, el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, anunció que pedirá cuatro billones de pesos adicionales en el Presupuesto General de la Nación de 2027, algo que se sumaría a los 6,65 billones que esa cartera tiene destinados en el proyecto de presupuesto que se discute en el Congreso de la República. “Esto va a permitir la reactivación del sector construcción en muchas de las zonas afectadas, pero también la garantía de que las familias van a estar acompañadas con una opción de volver a tener una vivienda, y con soluciones a corto plazo en seis meses y a largo plazo en dos años”, aseguró.En este mes se han visto algunos anuncios en esa materia. El 28 de agosto, en alianza con una constructora privada, el Gobierno entregó cuatro apartamentos amoblados a familias víctimas de la tragedia, entre ellas Ana María Saavedra, la trilliza que sobrevivió al desplome de su edificio en Cali, donde murieron sus padres y sus dos hermanas. En ese mismo acto, cuando una niña se acercó a pedir vivienda para su madre, el Presidente respondió ante cámaras con un “yo pongo la mitad” y comprometió dos apartamentos más. El resto sigue en anuncio, con 24 inmuebles recuperados del crimen organizado por habilitar en Cali y casas de rápida construcción ofrecidas por el sector privado para el Chocó.Sin embargo, alertan los expertos sobre la intención de varias víctimas de comenzar a reconstruir con sus propios medios sus viviendas, algo que podría ser contraproducente y que mantendría un riesgo latente hacia el futuro. “Nos gustaría que el Gobierno entendiera que, aunque estamos de pie, seguimos golpeados”, dice Kevin Gamboa, un joven de la Fundación Ser para Ser, en Cali, cuya vivienda resultó afectada y esperó durante semanas que alguien fuera hasta su casa y le dijera si todavía era habitable. El censo oficial se cerró y, según cuenta, a su cuadra no llegaron ni las visitas ni las ayudas anunciadas.El otro reto, ligado al anterior, es la atención humanitaria. El director ejecutivo nacional de la Cruz Roja Colombiana, Francisco Moreno, explicó que la primera etapa, de seis meses, prioriza la atención en salud, los primeros auxilios, el apoyo psicosocial, la evaluación de daños, la asistencia de emergencia, el agua, el saneamiento, la higiene, la protección y el restablecimiento del contacto entre familiares. Moreno advirtió que la fase de recuperación durará dos años y que exigirá articular al sector público, al privado y a las comunidades para levantar de nuevo clínicas, hospitales, escuelas y centros comunitarios y recuperar los medios de vida.El Chocó concentra otro de los retos. La Alcaldía de Quibdó aseguró que aún hay familias fuera del registro nacional de damnificados, además de barrios que no podrán levantarse sobre el mismo terreno por inestabilidad y que requieren reasentamiento. El presidente De La Espriella prometió que ese departamento nunca más sería la tierra del olvido, y esa promesa quedó como la vara con que se medirá su gobierno.UNIDAD DE DATOS Y ESPECIALES Sigue toda la información de Datos en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










