Las empresas tienen ahora 6,5 veces m�s probabilidades de emitir una advertencia sobre sus beneficios tras un fen�meno meteorol�gico extremo que hace dos d�cadas."El riesgo f�sico ya no es un escenario futuro que se divulga una vez al a�o. Es un factor financiero que debe considerarse en la suscripci�n, la valoraci�n y la asignaci�n de capital desde hoy mismo", aseguraba recientemente Mateo Eby, fundador y CEO de First Street, con motivo de la compra de su empresa por MSCI "para mejorar sus capacidades de gesti�n del riesgo clim�tico f�sico en la toma de decisiones financieras".La ONU acaba de advertir que el mundo est� a a punto de superar el l�mite de los 1,5�C que se marc� en la Cumbre de Par�s para evitar desastres naturales. De hecho, ese nivel ya se sobrepas� en 2015 y 2016 y a finales de 2023 y principios de 2024.Teniendo esto en cuenta, cobran relevancia las palabras de Richard Mattison, director de Sostenibilidad y Clima de MSCI: "Las consecuencias financieras de la ubicaci�n de los activos han cobrado gran relevancia [...] En respuesta, los inversores, prestamistas y aseguradoras buscan cada vez an�lisis m�s profundos y pr�cticos del riesgo f�sico inherente a la huella de las operaciones e inversiones de una compa��a".Las empresas tienen ahora 6,5 veces m�s probabilidades de emitir una advertencia sobre sus beneficios tras un fen�meno meteorol�gico extremo que hace dos d�cadas, y "no se trata de una hip�tesis, sino que ya se refleja en las operaciones, los beneficios y el valor de la compa��a", seg�n el informe The New Cost of Doing Business de First Street.En concreto, en m�s de 45.000 propiedades pertenecientes a 65 sociedades de inversi�n inmobiliaria (REITs) en 61 pa�ses, la disrupci�n clim�tica ya le cuesta a un REIT t�pico alrededor del 1% de sus ingresos anuales, aproximadamente 3.100 millones de d�lares -2.671 millones de euros- en el �ndice MSCI World REITs. El informe muestra que en un evento que ocurre una vez cada cien a�os las p�rdidas promedio alcanzan cerca del 15% de los ingresos, y casi todos los REITs se ver�an afectados. "Estos no son riesgos extremos que se encuentran a gran distancia en el futuro. Son un gasto constante que afecta a los ingresos y que la mayor�a de los modelos de valoraci�n a�n no capturan", dice Eby.Este a�o se ha visto especialmente afectado por frecuentes y fuertes olas de calor. Una encuesta realizada por Barclays revela que �stas han afectado de forma significativa a los planes de inversi�n de las empresas y al comportamiento de los consumidores en Reino Unido, y que alrededor del 60% de las compa��as est� invirtiendo o planea invertir en tecnolog�as que les ayuden a adaptarse al calor extremo.La nueva fronteraLa nueva frontera es la infraestructura que se est� construyendo para la econom�a de la IA, dicen en First Street. Una investigaci�n suya analiz� 97 mercados globales de centros de datos y arroj� que cerca del 80% de la capacidad se encuentra en ubicaciones expuestas a peligros agudos como inundaciones, vientos fuertes e incendios forestales, y que poco m�s de la mitad tambi�n enfrenta estr�s cr�nico debido al calor extremo, la sequ�a y la escasez de agua (ver informaci�n de apoyo).Como asegura Mateo Eby, "el riesgo f�sico es global, desigual y se concentra precisamente en los mercados donde el capital fluye con mayor rapidez".La IA ante el desaf�o del climaAdemás de la investigación de First Street, otro estudio, Understanding climate change from a global analysis of city analogues, afirma que "los centros de datos en proyecto analizados en España, Brasil, India, México e Indonesia registran algunos de los riesgos de interrupción operativa previstos más elevados a nivel mundial debido al calor extremo". En España se cifra en 66.900 millones de euros la inversión acumulada directa e indirecta en el sector de aquí a 2030, lo que obliga a tener en cuenta dichos riesgos. Por eso, desde Spain DC aseguran que los centros de datos están incorporando soluciones de ingeniería, eficiencia energética y resiliencia que les permiten mantener la continuidad del servicio incluso en escenarios climáticos más exigentes. También se tienen en cuenta la selección del emplazamiento, la resiliencia frente a fenómenos meteorológicos y la integración con el entorno energético y las infraestructuras existentes.Consultar Newsletter completa