Tras la contundente victoria de Alternativa para Alemania en las elecciones regionales del domingo en el este del pa�s, el partido est� m�s cerca que nunca de gobernar. De lograrlo, pretende poner en marcha uno de los experimentos pol�ticos de extrema derecha m�s ambiciosos de este siglo en Europa.La formaci�n, conocida por sus siglas AfD, considera el estado de Sajonia-Anhalt un escaparate para sus propuestas sobre inmigraci�n, educaci�n, cultura y demograf�a, que en varios aspectos supondr�an una ruptura radical con el rumbo de los partidos tradicionales.Los dirigentes de AfD se han comprometido a endurecer las medidas contra los migrantes y a reformar los planes de estudio escolares para prestar menos atenci�n a la etapa nazi de Alemania. Tambi�n pretenden crear una milicia de voluntarios que colabore con la Polic�a en el mantenimiento del orden p�blico y aseguran que retirar�n las subvenciones a museos y colectivos art�sticos con "fines antialemanes"."No nos doblegaremos ni rebajaremos nuestras posturas fundamentales", afirm� Ulrich Siegmund, candidato de AfD a presidir el gobierno regional. Las propuestas sobre inmigraci�n, seguridad, pol�tica energ�tica y econom�a son "innegociables", a�adi�.El antiguo comercial necesita sumar tres apoyos m�s para garantizarse una mayor�a estable en el parlamento regional y formar gobierno. Las negociaciones con otras fuerzas podr�an prolongarse durante semanas o incluso meses. De conseguirlo —lo que exigir�a convencer a algunos diputados para que rompan la disciplina de voto o persuadir a un partido minoritario de extrema izquierda para que respalde su investidura—, varias de sus propuestas chocar�an previsiblemente con trabas econ�micas, legales y constitucionales.Algunas de las iniciativas estrella de AfD, como la salida de Alemania de la Uni�n Europea, el abandono del euro, el levantamiento de las sanciones a Rusia o el fin del apoyo a Ucrania, quedan fuera de las competencias de un gobierno regional.Sin embargo, el modelo federal alem�n otorga a los estados amplias competencias en educaci�n, pol�tica cultural y seguridad, lo que incluye el mando sobre la Polic�a y sobre la delegaci�n regional de la Oficina para la Protecci�n de la Constituci�n, los servicios de inteligencia interior del pa�s.Si AfD asumiera el control de este organismo, se suscitar�an serias dudas sobre el compromiso del estado en la lucha contra el extremismo de ultraderecha y el antisemitismo, seg�n Remko Leemhuis, director de la oficina de Berl�n del Comit� Jud�o Estadounidense.El a�o pasado, Sajonia-Anhalt registr� la segunda mayor tasa de delitos de motivaci�n ultraderechista por habitante de toda Alemania, seg�n datos policiales. En 2019, coincidiendo con la festividad de Yom Kipur, un atacante neonazi intent� asaltar la sinagoga de Halle, la mayor ciudad del estado, y asesin� a dos personas."En pa�ses como Francia o Italia, la extrema derecha se ha ido moderando a medida que se acercaba al poder", se�al� Leemhuis. "Aqu� sucede justo lo contrario. El partido se ha radicalizado cada vez m�s con el tiempo, hasta el extremo de que otras formaciones en Europa evitan cualquier v�nculo con �l".AfD rechaza esta acusaci�n y defiende que abandera postulados conservadores que formaban parte del consenso general en los a�os 90 y principios de los 2.000. Argumenta que han sido los partidos de centro los que se han escorado en exceso hacia la izquierda en las dos �ltimas d�cadas.El programa de AfD para Sajonia-Anhalt aboga por la "remigraci�n". Este concepto, popularizado por el movimiento identitario y etnonacionalista en Francia a comienzos de los a�os 2000, alude a la expulsi�n forzosa de personas extranjeras del territorio europeo, incluidos algunos ciudadanos nacionalizados.Siegmund insiste en que su formaci�n no ir� contra ciudadanos alemanes ni contra nadie que resida legalmente en el pa�s, y asegura que su gobierno acatar� todas las garant�as constitucionales. El domingo manifest� que el partido recibe con los brazos abiertos a los extranjeros trabajadores que contribuyan al progreso de los habitantes de Sajonia-Anhalt.No obstante, su programa insta a las empresas a no contratar a inmigrantes "culturalmente distantes", de quienes afirma que a menudo cuentan con escasa cualificaci�n y pueden suponer un riesgo para la vida de los alemanes. La falta de mano de obra cualificada, sostiene el documento, debe cubrirse con el retorno de emigrantes alemanes, la automatizaci�n y la inteligencia artificial.Por su parte, los ciudadanos comunitarios que perciban ayudas sociales deber�an marcharse del pa�s, seg�n el texto. Aquellos delincuentes con doble nacionalidad deber�an ser despojados de la ciudadan�a alemana, y a todos los ucranianos se les retirar�a el estatuto de refugiado y las prestaciones sociales. AfD propone adem�s confinar a todos los solicitantes de asilo en un n�mero reducido de centros alejados de los n�cleos urbanos, confiscar sus bienes y obligarles a trabajar.M�s all� de complicar el d�a a d�a de los solicitantes de asilo, el partido tendr�a serias dificultades para sacar adelante gran parte de su agenda migratoria, ya que la mayor�a de estas medidas exige el visto bueno del gobierno federal.El escenario cambia en el �mbito educativo. En esta �rea, AfD aboga por crear aulas segregadas para hijos de migrantes que, a su juicio, tengan escasas opciones de permanecer en Alemania. Asimismo, plantea apartar de las aulas ordinarias a los ni�os con discapacidades severas para escolarizarlos por separado.El partido considera que el patriotismo debe vertebrar los planes de estudio en mayor medida. Las clases de Historia deber�an centrarse menos en la �poca nazi y el Holocausto para incidir m�s en el siglo XIX, la creaci�n del Segundo Reich y la figura de Bismarck. Adem�s, los docentes deber�an prestar juramento de lealtad al pueblo y a la patria alemana.AfD ha puesto la mira en uno de los mayores atractivos tur�sticos de Sajonia-Anhalt: la Fundaci�n Bauhaus, ubicada en la localidad de Dessau. Esta hist�rica escuela de dise�o, clausurada por los nazis en la d�cada de 1930 y convertida hoy en museo, promovi�, seg�n la formaci�n, un estilo arquitect�nico carente de ra�ces identitarias."AfD prefiere edificios que transmitan a la ciudadan�a un sentido de pertenencia a su tierra y a su identidad", declar� a The Wall Street Journal Laurens Nothdurft, asesor jur�dico general del partido y estrecho colaborador de Siegmund, poco antes de los comicios.Los museos, teatros, orquestas y organizaciones no gubernamentales que persigan "fines antialemanes" podr�an sufrir recortes en su financiaci�n, seg�n contempla el programa electoral.Esta iniciativa podr�a colisionar con la libertad de c�tedra y de creaci�n art�stica consagrada en la Constituci�n, que blinda a la sociedad civil frente a intromisiones indebidas del Estado, apunta David Begrich, investigador de Miteinander, una ONG centrada en el an�lisis del extremismo de derechas."Un gobierno de AfD supondr�a, sin lugar a dudas, una ruptura con las tradiciones y la cultura pol�tica de la Rep�blica Federal como Estado social y democr�tico de derecho", advirti� Begrich en un informe sobre el programa regional de AfD elaborado en junio para el Comit� Jud�o Estadounidense.El texto program�tico para Sajonia-Anhalt incorpora varias novedades respecto a la l�nea general del partido, tales como elevar la partida presupuestaria para la ense�anza de la lengua rusa y suprimir las subvenciones auton�micas a las Iglesias cat�lica y luterana, reconocidas de forma oficial.Entre las medidas menos conocidas figura la creaci�n de una milicia de voluntarios bajo la supervisi�n de la polic�a local para colaborar en las labores de patrulla en los municipios m�s peque�os."Es una de las propuestas m�s desconcertantes", se�ala Benjamin H�hne, polit�logo de la Universidad de Chemnitz. "Podr�a desatar temores sobre la formaci�n de una fuerza de choque al servicio del partido".Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido del ingl�s por V. Hdez.