Penélope Cruz parece todavía estar sorprendida por el buen recibimiento que están teniendo este año sus distintos proyectos. La actriz madrileña ha presentado este miércoles en el festival de Venecia Búnker, la nueva película del director francés Florian Zeller que protagoniza junto a Javier Bardem, pareja de Cruz, y que anoche recibió una ovación de unos 15 minutos en el Palacio del Cine. Durante un encuentro con medios en la Mostra, Cruz ha reconocido: “Soy la más sorprendida por lo que está pasando”. La actriz ha contado que solo había visto una vez el filme y que aún no estaba terminado. “Ya me gustó mucho, me remueve mucho. Pero claro, verla con público...”, ha explicado. Búnker recibió una ovación de unos 15 minutos, aunque Cruz ha bromeado con que fueron 16, en uno de los momentos más destacados de la jornada del martes.En el encuentro con Bardem, el actor pudo desmenuzar algo más su visión del personaje que desata el dilema de la película: un famoso arquitecto español afincado en Londres que recibe el encargo de un tecnooligarca de construir un búnker de lujo en Hawái. El intérprete recordó que su próxima meta profesional es el teatro más íntimo —“Un vehículo maravilloso para un actor”, dijo— de ¡Chéjov, Chéjov!, dirigida por su maestro Juan Carlos Corazza. En Búnker, la posibilidad de ese pacto con el diablo del arquitecto protagonista desata la crisis matrimonial que dramatiza la película. A la pregunta de cómo ha lidiado en su carrera con esas ofertas difíciles de rechazar, respondió: “Nunca he sentido que me vendía por dinero. Me han pagado muy bien, claro, y si te llaman para Piratas del Caribe, bienvenido sea. Pero el dinero nunca ha sido la prioridad. Recuerdo que cuando empezaba en Hollywood me llamaron para una película de estudio, Poseidón, de Wolfgang Petersen, y preferí una más pequeña, No es país para viejos, que resultó ser decisiva para mí. Así que nunca sabes. Hay mucha gente que siente que nunca tiene suficiente y ese no es mi caso. Quiero lo suficiente para proteger, cuidar y dar estabilidad a mi familia, y en especial para que mis hijos, que tengan seguridad hasta que empiecen a buscar su propia vida, pero el mensaje que les doy es que no hay que desear más y más, porque pagas un precio y hay que buscar el sentido de las cosas”.Como hizo Cruz en la rueda de prensa del día anterior, Bardem admitió las reservas de ambos a interpretar a un matrimonio en la pantalla. “Nuestra broma era que esto no podía ser Eyes Wide Shut”, señaló el actor, en referencia a la película de Stanley Kubrick con Nicole Kidman y Tom Cruise cuando estaban casados. “No aceptamos una película para destrozarnos. No tiene sentido ni para nosotros ni para el público. Cuando vino el proyecto, lo primero que nos interesó fue el tema, que hablaba sobre la desconexión de los seres humanos, algo que nos afecta a todos. Lo segundo fue comprobar que no había voluntad de manipularnos y meternos en un sitio oscuro para poder sacar riqueza creativa a través de la cámara”. En la película, la pareja tiene dos hijas pequeñas y una de ellas, adolescente, vive alienada por el uso del móvil. “Estoy a favor de que se prohíba el uso de móviles a menores de 16 años”, asegura el actor. “No es fácil lidiar con los hijos y su uso, y más para un negado como yo, que no sé ni mandar un email. Yo ya sé que mi hijo con 15 años sabe navegar, es como cuando yo le ponía los VHS a mi madre, que tampoco se enteraba. Pero en nuestro caso hemos sido estrictos y no le hemos dado un móvil a nuestro hijo, que tiene 15 años, hasta hace un año. Su hermana de 13 no lo tiene ni lo va a tener de momento. Lidiar con esto es un asunto que lleva tiempo y atención. Y si algo hemos conseguido es que nos cuenten todo; hablar mucho las cosas. Somos una familia muy intensa. Por ejemplo, el debate del reguetón. Yo no voy a decirle a mi hija que no escuche reguetón, pero sí le digo: ‘Venga, hablemos del reguetón y de lo que dicen sus letras”. Yo vivo en España, nunca me instalé en Hollywood, voy de visita y me vuelvo… y eso me da libertad"Javier BardemSobre su voz dentro del ecosistema de Hollywood, especialmente con su exposición con el genocidio palestino, el actor español dijo no sentir demasiada presión de la industria y que le cuesta que su actitud, como la de Susan Sarandon o Mark Ruffalo, se vea como algo “extraordinario”. “Creo que la narrativa está cambiando, aunque me sorprendieron las declaraciones de Sarandon el otro día aquí sobre los proyectos en los que la han vetado. Me temo que es más difícil si eres una mujer y tiene que ver más con el desequilibrio de género en la industria. Lo cierto es que yo nunca he tenido la necesidad de rendir cuentas a nadie para seguir trabajando, quizá porque nunca me he considerado parte de esa industria. Yo vivo en España, nunca me instalé en Hollywood, voy de visita y me vuelvo… y eso me da libertad. Pero además creo que ahora mismo hay muchísimo apoyo, cada vez más”.Ese optimismo, Bardem lo extiende a la juventud, que, aunque, según los datos, esta sea más de derechas que nunca, él cree que sigue habiendo una mayoría solidaria. “Que hagan más ruido no quiere decir que sean más. Hay muchísimos jóvenes que salen a la calle a decir no al genocidio, a ayudar a los que ahora están en Ceuta, a darles agua y alimento. Coopero con varias ONG y sé que hay muchísima gente joven involucrada hasta la médula, que sacrifica horas de estudio, de practicar deportes o de estar con sus amigos para ayudar a los demás, para trabajar en comedores sociales o en la iglesia del párroco Carlos de Vallecas”.Bardem se sumó además a esa idea de equilibrio personal y profesional que expresó Penélope Cruz en la rueda de prensa de Búnker como base de su relación: “Tenemos la suerte de tener dos carreras independientes y totalmente satisfactorias para cada uno, que han ido creciendo con el tiempo. Es una suerte porque de otra manera no es fácil para una pareja, trabajen en lo que trabajen. A mí me ha pasado antes y repercute mucho en la estabilidad de la relación. La frustración, la percepción de que uno no puede celebrar lo suyo porque hace daño al otro… Son cosas feas, y muy humanas a la vez, pero nosotros no lo hemos sufrido y hemos podido celebrar y disfrutar juntos respetando el lugar de cada uno”.
Penélope Cruz, tras la ovación de 15 minutos en Venecia: “Soy la más sorprendida por lo que está pasando”
La actriz asegura estar conmovida tras el gran recibimiento que tuvo del público ‘Búnker’, mientras que Bardem recuerda: “Nuestra broma era que esto no podía ser ‘Eyes Wide Shut”










