Las pruebas PISA 2025 vuelven a poner bajo la lupa las capacidades de los estudiantes de 15 años. Ecuador retrocedió en ciencias, comprensión lectora y matemáticas frente a la evaluación de 2017.El país obtuvo 393 puntos en ciencias, 385 en lectura y 366 en matemáticas. En la clasificación de 91 países, se ubicó en los puestos 70, 65 y 76, respectivamente.La mayor disminución se registró en comprensión lectora. Ecuador pasó de 409 puntos en 2017 a 385 en 2025, una caída de 24 puntos.PublicidadEn matemáticas perdió 11 puntos al pasar de 377 a 366. En ciencias, el descenso fue de 7 puntos, de 399 a 393.Pero las cifras ecuatorianas forman parte de un escenario más amplio. Los resultados de PISA 2025 muestran un descenso de las competencias entre estudiantes a nivel mundial, por lo que el retroceso no se limita a Ecuador.La situación plantea un desafío especialmente relevante para los sistemas educativos que buscan recuperar los aprendizajes después de años de dificultades. En Sudamérica, los resultados vuelven a evidenciar la necesidad de fortalecer las capacidades en lectura, ciencias y matemáticas.PublicidadPublicidadMientras varios países sudamericanos enfrentan dificultades para mejorar sus resultados, los sistemas educativos asiáticos aparecen nuevamente entre los primeros lugares de la clasificación.China encabezó las puntuaciones en ciencias y matemáticas, con 597 y 612 puntos, respectivamente. Singapur lideró en comprensión lectora, con 535.La diferencia con Ecuador es amplia. El promedio del país quedó en 393 puntos en ciencias frente a los 484 de la OCDE; en lectura obtuvo 385 frente a 463; y en matemáticas, 366 frente a 465.Estas cifras muestran que el desafío ecuatoriano no consiste solamente en recuperar los puntos perdidos desde 2017. También implica reducir la distancia frente a sistemas educativos que consiguen mejores resultados.Más jóvenes acceden a la educación secundariaEntre 2017 y 2025 aumentó el número de estudiantes de 15 años aptos para participar en PISA, pese a que la población de esa edad disminuyó por la menor natalidad.Para la OCDE, esto sugiere que la escolarización en la educación secundaria se incrementó. Más jóvenes de poblaciones tradicionalmente desfavorecidas y marginadas llegaron al sistema educativo.PublicidadEse cambio también puede influir en los resultados. El informe plantea que parte del aparente declive en comprensión lectora y matemáticas está relacionado con la incorporación de estudiantes de esos sectores.El dato es relevante porque permite mirar las cifras desde dos perspectivas: Ecuador obtuvo menores puntuaciones, pero al mismo tiempo amplió el acceso de jóvenes a la educación secundaria.La evaluación incluyó a 9.128 estudiantes de 266 instituciones educativas, una muestra que representa a unos 267.900 jóvenes de 15 años, aproximadamente el 84 % de la población estudiantil de esa edad.Lectura, pantallas e inteligencia artificialLa comprensión lectora aparece como uno de los principales desafíos. La pérdida de 24 puntos frente a 2017 abre preguntas sobre la capacidad de los estudiantes para interpretar y procesar información.Entre los factores señalados en el ámbito educativo están la poca comprensión lectora, la falta de lectura, la mayor exposición a las pantallas y el uso inadecuado de herramientas de inteligencia artificial.El desafío no consiste necesariamente en rechazar estas nuevas tecnologías, sino en conseguir que su utilización no sustituya capacidades fundamentales como leer, comprender, analizar y resolver problemas.Las dificultades también están presentes dentro de los propios establecimientos. El 25 % de los estudiantes evaluados asistía a instituciones cuyos directores reportaron falta de profesores.A esto se suma la disponibilidad de recursos. El 51 % de los estudiantes estudiaba en centros cuyos directores señalaron escasez de materiales educativos. (I)