La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Energética, Sara Aagesen, ha defendido este miércoles en el Congreso la prórroga “limitada” de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) hasta 2030, que, según ha defendido, “no modifica la política energética” del Ejecutivo.

Esa política del Gobierno sigue siendo “una apuesta que sigue centrada en renovables, electrificación, en redes”, ha dicho Aagesen durante una comparecencia a petición propia para dar cuenta de las actuaciones adoptadas frente a la emergencia climática en el marco de las propuestas de un Pacto País y en el contexto de la campaña contra los incendios forestales, así como de la actual situación geopolítica y de los mercados energéticos.

En la réplica, Aagesen ha pedido “rigor” para hablar de la nuclear, porque en España “somos ricos en sol y viento” y “esa es la lógica de este país”. A quienes “hablan de energía nuclear a futuro” ha recordado el caso de Francia, que tardó “17 años” en conectar una central de 1,6 gigavatios y el presupuesto inicial de 3.000 millones “se multiplicó por siete”, hasta 23.000 millones.

La vicepresidenta ha subrayado que esta “extensión limitada” del permiso de la central, que inicialmente expiraba en 2027 (en el caso del primer reactor) y octubre de 2028 (en el caso del segundo), y cuya prórroga el Ejecutivo aprobó el pasado 14 de agosto, cumple las tres condiciones que en su momento puso el Gobierno a las eléctricas.