Pedro Sánchez ha dejado muy claro que el Gobierno está muy molesto con la decisión del Tribunal Supremo de suspender cautelarmente la inclusión en el censo electoral, y por tanto el derecho a voto, de miles de nuevos españoles que han logrado la nacionalidad a través de la llamada ley de nietos. En una entrevista en TVE, el presidente ha cargado sobre todo contra Vox y el PP, por sus ataques a la norma, pero también en el bloque estaba el Tribunal Supremo indirectamente. “No estamos a favor ni compartimos la decisión del Supremo, y les hemos pedido que resuelvan cuanto antes porque estamos hablando de derechos fundamentales”, ha dicho Sánchez. Pero justo antes, y hablando del PP y Vox, el presidente ha lanzado la idea de que detrás de este ataque a la ley hay “una corriente de fondo de la ultraderecha en todo el mundo, a la que se suma el PP, en la que cuestionan la democracia y hablan de pucherazos. Aún me acuerdo de cuando dijeron que habíamos bloqueado unos trenes desde Valencia para impedir el voto en las últimas elecciones, como si en los trenes solo viajaran votantes del PP”, ha sentenciado. La tesis de Sánchez es que en el trasfondo de esta polémica contra la ley de nietos, que no se produjo cuando se aprobó y se empezó a aplicar en 2022, está la idea de cuestionar el proceso electoral, como sucedió con las dudas sobre el voto por correo y otras cuestiones. “Esta ley lleva en vigor desde 2022, y en 2023 el PP ganó en el voto exterior y logró alterar el resultado en favor del PP; ganó un escaño en 2023. La posición de la Junta Electoral era favorable. Hoy el PP cambia de posición. Y es por esta corriente de fondo, este cuestionamiento por parte de la ultraderecha de los regímenes democráticos”, ha insistido.Sánchez ha admitido que la crisis de Ceuta obliga a revisar muchas cosas, a mejorar, porque no puede volver a pasar algo así, y ha asegurado que la frontera se mejorará, incluso ha hablado de 180 millones de euros para hacerlo. Pero el eje de su discurso sobre la crisis se basa en discutir el enfoque, en su opinión xenófobo, que le están dando el PP y Vox. Sánchez ha aprovechado que Feijóo apuntó el martes que él habría usado el ejército para frenar el salto para suponer que en realidad lo que están diciendo el PP y Vox es que ellos habrían dado la orden de disparar a los inmigrantes. “El líder de la oposición viene a decir que, ante la avalancha, poco menos que estaba sugiriendo dar una respuesta armada. No son invasores, son personas que buscan una vida mejor. Las desigualdades existen. Hay una diferencia de renta per cápita entre España y Marruecos de ocho veces. ¿Qué hubieran hecho el PP y Vox? ¿Se hubieran liado a tiros con esos niños, esos jóvenes? ¿No es mejor permitir entrar para que el 90% saliera después y ahora podamos devolver a los demás?“, se ha preguntado.Sánchez insiste en que la prioridad ahora es albergar a todos los inmigrantes para filiarlos y empezar el trámite de su devolución. Aunque esta vez no ha descartado llevar a algunos a la Península. En el caso de los menores, ya está listo todo para llevar a 500 niñas, según la ministra de Infancia, Sira Rego, pero falta la firma de los responsables de Ceuta, que tienen esta competencia. Y para el futuro, mejorar la frontera, la inteligencia para recibir avisos antes y también la acogida para que Ceuta no se desborde con miles de personas durmiendo en las calles. “Necesitamos infraestructuras de acogida de mayor envergadura para los migrantes que lleguen. No podemos tener centros solo de 1.000 personas. Estamos trabajando ahora para pasar a 6000. Necesitamos filiar, el triaje, necesitamos reubicar a los migrantes. Eso exige infraestructuras”, ha reivindicado.Visita del Rey a CeutaSánchez ha evitado dar una fecha de la visita del Rey a Ceuta y Melilla, pero ha admitido que ya están trabajando en ella y ha dicho que será “en fechas próximas”. El presidente además ha evitado cualquier interpretación de la fotografía del rey con Margarita Robles y los jefes del Ejército en una cita el lunes para hablar de Ceuta “desde la perspectiva de la defensa”. Para Sánchez es algo muy habitual y absolutamente normal, a lo que no hay que sacar más conclusiones. Pero sobre todo ha pedido al PP que deje de “alentar el odio con sus hipérboles” y muestre solidaridad con Ceuta, también los presidentes autonómicos para acoger menores. En otras cuestiones de agenda, Sánchez ha dicho que le parece “poco afortunado” el informe que hizo el departamento de prensa de Interior con una lista de periodistas, analistas y tertulianos clasificados por sus ideas y que publicó El Confidencial. Sánchez ha desautorizado el documento, pero ha insistido en que fue un papel interno sin trascendencia porque el Gobierno respeta absolutamente la libertad de información. “Le puedo garantizar a los periodistas que respetamos la autonomía e independencia de los medios, pero que no me vengan a dar lecciones los que dicen que van a cerrar medios o les van a ‘triturar’ o financian con dinero público a agitadores ultraderechistas que no son periodistas”, ha criticado.El presidente no ha aclarado cuándo serán las elecciones, si antes o después de las municipales, pero sí ha insistido en que no habrá superdomingo. Y tampoco ha dado fecha para presentar los Presupuestos, aunque sí garantiza que se votarán antes de que acabe el año. El presidente asegura que va a ser candidato en 2027 y confía en repetir el Gobierno aunque lleva ya ocho años porque, explica, con Vox no se trata de una alternancia sin más. “La alternancia es positiva, habrá gente que piense que un cambio le puede venir bien al país. Primero, el cambio lo estamos haciendo nosotros. Pero sobre todo, si entra Vox en la ecuación, ya no es alternancia, es amenaza de involución. No vienen a construir, vienen a fracturar la convivencia”, ha rematado.