El movimiento demográfico baby boomer de los años 50 y 60 del siglo pasado ha alterado la imagen tradicional de las abuelas. Aunque conviven sénior con nietas de dos generaciones diferentes la imagen de las más jóvenes se aleja de las croquetas y apuesta por estar en forma y cuidar de sí mismas. PublicidadLas baby boomer y de la generación X que nacieron en los 60 y los 70, y que sí han necesitado de sus madres para la crianza, están menos dispuestas a seguir la tradición de cuidadoras.Carmen Alvear, abogada madrileña que mantiene su despacho a tiempo parcial a los 70 años, reconoce que adora a sus nietas: "Me encanta quedarme en casa una noche con ellas, si además así permito que sus padres puedan irse al teatro sin ataduras, pues estupendo, pero mi hija sabe que no voy a dedicar la mayor parte de mi tiempo a llevar a las niñas al cole, a recogerlas, dejarlas en actividades y darles la comida. Sinceramente, ya lo hice con mis hijos, no me corresponde hacerlo ahora a mí".Estos cambios de las sénior también se aprecia en las influencers de cierta edad. Lesley Maxwell, fitness coach de Australia, hace gala de su abuelismo mientras muestra su perfil fitness. Lo mismo ocurre en España. Así, Camino Villa, con 75 años, es uno de los grandes referentes de la moda sénior. Los influencers mayores de 60 años demuestran que no hay edad para expresarte e inspirar. Estos creadores de contenido sénior rompen estereotipos y monetizan su experiencia en Instagram y TikTok. Claro ejemplo de ello está el dúo formado por Christian y su abuela Ros, que ha logrado posicionarse como referentes del humor blanco en España con sketches muy virales.PublicidadPerfil de la abuela 'baby boomer'¿Cuál es el perfil de la abuela baby boomer? Tiene una esperanza de vida más alta y mejor salud que las generaciones anteriores. Muchas trabajan, aunque a otro ritmo, viajan, hacen ejercicio y tienen una vida social muy activa.Además, aunque no son nativas digitales, adoptaron herramientas como WhatsApp, Instagram o videollamadas para mantenerse en contacto constante con sus nietos. Este tipo de abuelas valoran su tiempo libre y sus proyectos personales. Aunque adoran a sus nietos, buscan un equilibrio entre cuidarlos y mantener su propia independencia.PublicidadSin embargo, Aldeas Infantiles, por su parte, nos devuelve a la realidad. En el último informe sobre los mayores del 2025, pone de manifiesto que el 85% de los abuelos y abuelas participan en el cuidado de sus nietos en algún momento, casi la mitad (46,7%) lo hace de forma habitual y el 28,6% realiza esta labor diariamente mientras sus hijos e hijas trabajan. Un perfil de cuidadora en el caso de las mujeres que quieren ir rompiendo las más jóvenes.Síndrome de la abuela esclavaLa nueva generación de abuelas mantiene una vida social activa, incluso, con menos presión, alguna actividad profesional y creen que, aunque puedan echar una mano a sus hijas e hijos en la crianza, no pueden hacer de cuidar a los nietos una forma de vida. Tienen claro que no quieren sufrir el síndrome de la abuela esclava, un término acuñado por el doctor Antonio Guijarro que describe la sobrecarga física y emocional que sufren algunas mujeres mayores de 70 años al asumir el cuidado de sus nietos de forma sistemática, llegando a un deterioro físico y psíquico.Desde la Fundación Edad&Vida también manifiestan ser conscientes del cambio que se viene produciendo en las personas mayores, tengan nietos o no, en los últimos años. Su coordinador técnico, Raúl Vaca, ha destacado en diferentes intervenciones que como consecuencia ya no existe un perfil de anciano o de abuelo como antaño, sino que hay una gran diversidad, al igual que en el resto de grupos de edad. La Confederación Estatal de Mayores Activos trabaja por esos mayores que hacen pilates, instruyen a otros en el ejercicio y en toda clase de talleres "porque a todos nos interesa", manifiesta a Público Conchi González. Esta auxiliar de laboratorio de 73 años reconoce que le costó jubilarse pero que cambia lo que tiene ahora "por nada del mundo, y eso que no paro". Lo primero que hace tras desayunar es ir a las actividades deportivas que organiza su ayuntamiento, después de voluntaria en recorridos por la ciudad con otros mayores "y trato de sacar un rato para ver a mi nieta un rato al día". Aclara, sin embargo, que "no soy su cuidadora principal o secundaria, pero me encanta estar un rato con ella". Además, Conchi viaja mucho con amigas de la asociación de su barrio, "y luego me paso tiempo sin verla y la echo de menos".La abuela activistaEl activismo es otra característica de las abuelas baby boomer. Lo mismo están en una concentración para que no se cierre un colegio en su pueblo o barrio, que protestan para que no se talen árboles en sus parques cercanos. También participan en concentraciones por los Saharauis y al acabar cuidan de sus nietos cuando, por una emergencia, sus hijos les piden ayuda.Así, Carmen Carrasco, de 69 años, ha sido abuela hace cuatro meses. Está encantada con la pequeña. Sin embargo, según explica a nuestro medio, "yo sigo con mi vida, no participo en la crianza, sí en el cuidado de forma relativa y siempre con mi hija presente, no hay delegación de funciones".Carmen explica que "para mí es importante seguir con mi vida. Milito en un partido político, he ido en las lista de Más Madrid en las primarias, y no renuncia a nada de eso". Reconoce, aún así, que "lo que más ilusión me hace ahora es mi nieta". Y explica que el padre de la niña "como otros padres de su generación, también está muy implicado en el cuidado y crianza de la niña, y eso ayuda mucho para que nosotras no tengamos que renunciar a nada y podamos disfrutar de nuestros nietos".