Nuevos estudios y ensayos cl�nicos sugieren que los injertos inyectables podr�an convertirse en una nueva alternativa al trasplante de �rganos.El problema de un trasplante de h�gado es que se necesitan un h�gado, un quir�fano y un paciente viable para someterse a este extenuante tratamiento. Y cada uno de estos requisitos representa un desaf�o: la demanda de �rganos supera la oferta; la cirug�a especializada no est� al alcance ni disponible para todos los pacientes; y los enfermos m�s graves se quedan fuera, con lo que entre el 5% y el 10% de los pacientes de Reino Unido en lista de espera acaban muriendo sin haber podido recibir un �rgano compatible a tiempo.Cient�ficos del Instituto Tecnol�gico de Massachusetts (MIT) est�n trabajando en una soluci�n: "minih�gados" inyectables que se conectan al torrente sangu�neo y producen la misma mezcla de prote�nas y enzimas que las c�lulas hep�ticas del organismo. Este nuevo enfoque, que por ahora solo se ha probado en ratones, se basa en que estos injertos de tejido en miniatura puedan asumir algunas de las funciones vitales de las c�lulas hep�ticas cuando no hay un �rgano disponible para trasplante: facilitan la coagulaci�n, desintoxican el riego sangu�neo y metaboliza medicamentos.Se trata de un nuevo planteamiento de la medicina regenerativa aplicada al �rea de trasplantes. En vez de sustituir el �rgano da�ado mediante cirug�a, se crean en laboratorio con t�cnicas de bioingenier�a versiones en miniatura de tejidos y �rganos. Estos peque�os injertos se inyectan en otras partes del cuerpo con suficiente riego sangu�neo que les permiten, como una especie de constelaci�n de �rganos sat�lite, comportarse como un soporte auxiliar del �rgano principal para ayudarle a realizar sus funciones vitales. permiten generar r�plicas de �rganos humanos con c�lulas madre Estos "mini�rganos sat�lite", llamados organioides que, seg�n los cient�ficos, pueden situarse en cualquier tejido del cuerpo humano que les permita "acoplarse" y empezar a funcionar, podr�an reemplazar en el futuro al trasplante convencional, una t�cnica pionera en el siglo pasado que ya se consider� un milagro: el primer trasplante de un �rgano completo —la transferencia de un ri��n entre dos gemelos id�nticos— se produjo, por azar, en un hospital de Massachusetts en 1954.La �ltima investigaci�n al respecto est� dirigida por Sangeeta Bhatia, m�dica, ingeniera y profesora del MIT que investiga terapias no invasivas (que no requieren cirug�a) para mejorar la funci�n hep�tica. La simple inyecci�n de c�lulas hep�ticas, llamadas hepatocitos, en el cuerpo, no siempre es eficaz, ya que a menudo se dispersan (aunque esta terapia de limita a corregir algunos trastornos hep�ticos gen�ticos). Fijar las c�lulas a una "estructura" de biomaterial puede ayudar a mantenerlas en su sitio, pero eso requiere que se implanten en una operaci�n quir�rgica.El gran avance se logr� al mezclar c�mulos de c�lulas hep�ticas humanas con microesferas de hidrogel, que son unas part�culas esf�ricas de gel capaces de comportarse como l�quido o s�lido seg�n las condiciones, sin perder su estructura. La viscosa mezcla se puede inyectar con una inyecci�n y una vez en el cuerpo se consolida una vez dentro del cuerpo. Su estabilidad deber�a permitir, seg�n los investigadores, que las c�lulas hep�ticas se conecten al suministro de sangre y comiencen a funcionar.Para probar esta hip�tesis, Bhatia y su colega Vardhman Kumar inyectaron una mezcla de c�lulas hep�ticas humanas, microesferas de hidrogel y fibroblastos —c�lulas del tejido conectivo— en la grasa abdominal de ratones sanos e inmunodeprimidos, utilizando ecograf�as para dirigir las inyecciones a las zonas adecuadas. Seg�n explicaba a principios de este a�o este equipo de investigadores en la revista Cell Biomaterials, estos diminutos h�gados sat�lite se mantuvieron viables y rastreables durante las ocho semanas que dur� el estudio, generando las prote�nas espec�ficas esperadas para ello.Los autores se�alan que sus hallazgos "plantean la posibilidad de que el trasplante de hepatocitos pueda llevarse a cabo sin recurrir a procedimientos quir�rgicos", y sugieren que los injertos inyectables tambi�n podr�an utilizarse como un tratamiento puente mientras los pacientes esperan un trasplante, con inyecciones de refuerzo capaces de regular la dosis.Patricia Lalor, profesora de hepatolog�a experimental en la Universidad de Birmingham, afirman que hay una necesidad urgente de tratamientos alternativos al trasplante para los pacientes en espera de un h�gado compatible y celebra las microesferas inyectables calific�ndolas de "impresionantes", aunque no sustituir�n al trasplante de forma inminente: "Las c�lulas inyectadas representaban apenas alrededor del 5% del volumen total del h�gado de un rat�n y se fabricaron �nicamente con una mezcla de hepatocitos y fibroblastos humanos (...). Se necesitar�a llevar a cabo m�s ensayos cl�nicos que permitan reemplazar todos los diferentes tipos celulares que se encuentran en un h�gado da�ado por completo". Lalor tambi�n destaca la dificultad de obtener c�lulas sin recurrir a los valiosos h�gados donados, dificultad a la que hay que a�adir que el rechazo inmunitario sigue siendo un riesgo que limita las posibilidades de �xito. En el futuro, los hepatocitos podr�an cultivarse a partir de las propias c�lulas madre del paciente.Los investigadores del MIT no han precisado cu�ndo estos "minih�gados" podr�n pasar a la fase de ensayos cl�nicos en humanos; adem�s, hacen hincapi� en las incertidumbres presentes ahora y que ser�an objeto de estudio, tales como el tama�o m�ximo que puede tener un solo injerto inyectable y cu�nto tiempo puede durar.No obsntate, el deseo de dise�ar alternativas al trasplante de �rganos no resta m�rito, por supuesto, a este procedimiento m�dico tan extraordinario. The Story of a Heart, un libro de 2024 sobre trasplantes escrito por la m�dica y autora Rachel Clarke, pone de manifiesto c�mo el intercambio mec�nico de partes del cuerpo entre los muertos y los vivos solo es posible gracias a la capacidad de humanidad de todos los implicados. Clarke lo describe como "un altruismo radical": incluso en los momentos m�s oscuros, las familias en duelo sacan fuerzas para devolver la esperanza a los dem�s.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
Los "minih�gados", un nuevo enfoque de la medicina regenerativa y posible futura alternativa al trasplante de �rganos
El problema de un trasplante de h�gado es que se necesitan un h�gado, un quir�fano y un paciente viable para someterse a este extenuante tratamiento. Y cada uno de estos...











