Un nuevo estudio estimó que las zonas áridas podrían cubrir hasta el 40,28 por ciento de la superficie terrestre hacia fines de este siglo (Imagen Ilustrativa Infobae)Las zonas áridas del planeta podrían expandirse hasta ocupar más del 40% de la superficie terrestre hacia fines de siglo, según un estudio que revisó uno de los puntos más discutidos en las proyecciones climáticas sobre sequedad: el efecto del aumento de dióxido de carbono sobre el uso del agua por parte de las plantas.El trabajo, publicado en la revista Environmental Research Letters, sostuvo que la tendencia de avance de estas regiones continúa, pero con una velocidad más moderada que la que indicaban varios cálculos previos.PUBLICIDADLa novedad central no estuvo solo en la cifra final. El aporte del trabajo pasó por el método. El equipo incorporó a sus proyecciones una corrección que considera cómo el CO₂ altera la transpiración vegetal y, por esa vía, modifica la forma en que se calcula la aridez. Esa decisión redujo las estimaciones más extremas y también reordenó el mapa de las áreas donde la sequedad podría intensificarse con más fuerza en las próximas décadas.Una infografía detalla que las zonas áridas alcanzarán el 40,28% de la superficie terrestre hacia 2100, con Australia y Brasil entre las regiones más expuestas. (Imagen Ilustrativa Infobae)Las zonas áridas abarcan territorios donde el agua disponible no alcanza para compensar la pérdida por evaporación del suelo y transpiración de la vegetación. Esa relación define ecosistemas frágiles, con límites sensibles a pequeñas variaciones del clima. Cuando esas fronteras se desplazan, cambian los paisajes, cae la cobertura vegetal y crece la presión sobre actividades humanas que dependen del agua, desde la producción agropecuaria hasta el abastecimiento de poblaciones enteras.PUBLICIDADLos autores advirtieron que ese corrimiento ya merece atención global por sus consecuencias sobre el desarrollo sostenible.En el artículo señalaron: “Las zonas áridas son altamente vulnerables al cambio climático, pero su reciente redistribución espacial y su evolución futura aún no se comprenden del todo. Las proyecciones convencionales suelen ignorar los efectos del CO₂ en la evapotranspiración potencial (ETP), lo que puede generar estimaciones de aridez más elevadas y alterar los patrones de los puntos críticos de cambio de aridez”.Las proyecciones indicaron que la expansión de las tierras secas continuaría durante el siglo XXI, aunque con menor ritmo que en cálculos previos