Por FRANCE 24
Las alarmas llegan en los últimos días de septiembre de 2023.
Israel vive entonces una tormenta política interna. En Cisjordania, los ataques y la violencia alimentan la tensión. En Gaza, las protestas junto a la valla fronteriza se repiten. Las calles israelíes están atravesadas por manifestaciones masivas contra la reforma judicial impulsada por el Gobierno de Benjamin Netanyahu.
En apariencia, son crisis diferentes. Pero, vistas desde fuera, podían parecer piezas de una misma maquinaria a punto de ponerse en movimiento.
El presidente de Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed —conocido como MBZ—, estaba preocupado. Según el presidente israelí, Isaac Herzog, esa inquietud venía de meses atrás. “Habló conmigo sobre esto con frecuencia en los meses previos a la guerra (…) Transmitía constantemente mensajes sobre la necesidad de calmar la situación. Incluso mandó un enviado especial a Israel que se reunió con el primer ministro. El emir parecía presentir que la zona estaba al borde de la explosión”, relata Herzog.










