El 5 de septiembre de 2026, Freddie Mercury, el vocalista de Queen que cambió para siempre la historia de la música, habría cumplido 80 años. El cantante, sin embargo, no superó los 45. Murió el 24 de noviembre de 1991, en Londres, víctima de una bronconeumonía provocada por el sida, pero más de tres décadas después se le sigue recordando.
El último homenaje ha tenido lugar en la capital de Reino Unido, concretamente en el mítico barrio de Wembley Park, ubicado al norte de Londres. Allí se ha instalado un enorme mural de 9 metros de altura para homenajear al artista, una obra realizada por el artista callejero británico Frank Styles que podrá visitarse gratuitamente hasta diciembre de este año.
La obra, titulada “I'm Mr. Mercury” en honor al que fue su primer álbum en solitario Mr. Bad Guy, es un retrato anamórfico del artista, lo que quiere decir que la imagen final solo se distingue cuando se observa desde una perspectiva concreta. En este caso, el punto de referencia está marcado a unos 20 metros de distancia de las escaleras donde se ubica la pintura.
Si te paras justo a esa altura, donde se ha dibujado un círculo amarillo en el suelo, los distintos fragmentos del mural se unen para formar el rostro de Freddie Mercury. Sin embargo, todo cambia si te mueves apenas unos pasos en cualquier dirección, haciendo que todas las líneas y colores, pintados a mano con aerosol y aplicados sobre vinilo, queden completamente distorsionados.










