El 5 de septiembre quedará en la memoria de los argentinos por dos hechos históricos. El primero de ellos, porque se cumplieron 80 años del nacimiento del mágico Freddie Mercury. Ese quinto día del noveno mes de 1946 nadie de Zanzíbar -un pequeño archipiélago frente a Tanzania, en África oriental- imaginó que nacería Freddie, su máxima celebridad, bautizado originalmente como Farrokh Bulsara. Ocho décadas después, lamentablemente Mercury no está físicamente en este mundo -murió el 24 de noviembre de 1991 a causa del sida-, pero su música y su legado artístico continúan más firmes que nunca. Algunos de sus éxitos sonarán por siempre. Citemos algunas de sus perlas no tan famosas, para recordar su paso por esta inexplicable Tierra. Jealousy: a fines de la década de 1970, Queen ya estaba instalado en el mapa del rock. En 1978 la banda lanzó Jazz, un disco que, tal vez, no es tan recordado por la masa popular. Sin embargo, la placa tiene algunos clásicos como Don’t stop me now, Bicycle race y Fat bottomed girls, y, por supuesto, esta dulzura llamada Jealousy.

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