Día 40 tras la entrada masiva en Ceuta: quedan aún más inmigrantes en la calle que acogidos –y protegidos– en centros habilitados por el Gobierno. La crisis humanitaria se enquista con cientos de personas que siguen durmiendo a la intemperie en cualquier rincón, a la espera de una plaza en un recurso temporal. A los ceutíes no les falta razón cuando se echan a las calles para denunciar que su ciudad se ha convertido en un Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Un recorrido por los poco más de siete km2en los que se concentra una población de 84.000 habitantes es suficiente para comprobar que Ceuta es la ciudad de los 1.001 CETI. Solo hay uno oficial, desbordado aunque con techo, pero cualquier punto sirve para improvisar un refugio para no guardarse el frío de las madrugadas o del calor de los eternos días. Todos comparten unas condiciones insalubres.Una veintena de operarios avanzaba ayer, a marchas forzadas, el nuevo campamento del puerto de Ceuta donde el Gobierno prevé ubicar a inmigrantes, pese a la oposición del presidente de la ciudad autonómica, Juan Vivas. En carpas blancas hinchables que el año pasado sirvieron para atender a las víctimas del huracán Melissa a su paso por Jamaica o en 2023 para atender a los afectados del terremoto de magnitud 6,8 que golpeó Marruecos con epicentro en el Alto Atlas. Cada una de las 40 carpas de 35 metros cuadrados tendrá siete literas. En total, 560 plazas que no estarán listas, al menos, hasta el próximo fin de semana. Y aunque se siguen habilitando nuevos espacios, como confirman desde el Ministerio de Migraciones, el número de recursos disponibles permanece intacto desde el 31 de agosto: 3.400. El titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, insistió en que “en los próximos días” se espera alcanzar las 6.000 plazas. Mientras, la crisis fuera de los centros se agrava.Sigue la playa del Trampolín a rebosar. Cada vez se empieza a percibir desde más lejos el olor que desprende el asentamiento en el que, según las oenegés que cada día están sobre el terreno, pasan las horas unas 2.000 personas. En la playa de la crisis, la Lampedusa de España, cada vez es más complicado encontrar un hueco libre de arena. En vez de las sombrillas que copan las costas de la península en verano, aquí se continúan amontonando chabolas con inquilinos marroquíes. Como Hmad, que asegura que solo recibe una comida al día. Crece el campamento en las inmediaciones de Loma Colmenar. Las protestas de los vecinos no han ahuyentado a los inmigrantes que se concentran a la entrada del parking del Embolsamiento, desde donde ven cómo se despliegan catres pero las puertas no se abren. Este es la zona donde se concentra la mayor tensión de la crisis: se están registrando enfrentamientos entre magrebíes que, a su vez, denuncian ser víctimas de ataques de los vecinos que han visto como a las puertas de sus viviendas se erige cada noche un campamento a la intemperie. Naufar Mansour conserva el parte del hospital Universitario que recoge la “herida puntiforme” en su glúteo y antebrazo izquierdo como consecuencia de una agresión nocturna. Igual que Bilal Kinany, que también muestra los folios médicos que dan cuentan de que acudió a Urgencias con dolores por una presunta agresión.Según el mando único, 4.516 migrantes han regresado, 278 han sido expulsados y 2.004 menores filiadosEchan raíces las chabolas en las naves del Tarajal. El polígono próximo al puesto fronterizo continúa siendo un hervidero de inmigrantes que se resguardan cada noche entre palés, e incluso viejos electrodomésticos, que hacen de paredes de sus improvisadas viviendas. El domingo las calles de las naves fueron desalojadas –sin ofrecer alternativa alguna– ante la inminente llegada del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para la inauguración del nuevo centro de detención. En horas, el campamento de quita y pon fue levantado de nuevo, según fuentes policiales. De hecho, fue esa la imagen que pudo ver el titular de Interior desde el coche oficial que lo llevó hasta el Centro de Atención Temporal de Inmgirantes (CATE). Rachid, que dice tener 16 años, lleva un mes en las inmediaciones del Tarajal. Por las mañanas deambula por las calles, por las noches vuelve a las naves. Un día, y otro, y otro. Dice que está aprendiendo castellano “para trabajar en España, para una vida mejor”. Aunque de momento, lo único que pronuncia, una y otra vez, es “Adiós Marruecos, hola Málaga”.El Gobierno por razones operativas –y de seguridad– no revela las fechas en las que se abrirán las nuevas plazas. Pero ayer, se actualizaron algunas cifras que sirven para dimensionar la crisis. Y lo que queda por delante, aunque ayer Grande-Marlaska aseguró que la situación evoluciona “día a día” de forma “muy favorable”, por lo que se mostró “convencido” de que “no será necesario” renovar el mandato del mando único de la crisis a partir del 31 de diciembre, cuando decae la situación de interés para la seguridad nacional declarada a finales de agosto. Precisamente Torres informó de que un total de 4.516 migrantes han regresado de forma voluntaria a Marruecos desde el 10 de agosto, se ha expulsado a 278 personas y hay 2.004 menores filiados, 1.290 desde el 30 de julio. Por su parte, el responsable de Interior detalló que se ha completado la identificación policial de 1.120 personas. Pero sobre todo, Torres señaló que alrededor de 7.000 migrantes siguen en Ceuta, pese a que la semana pasada ese número se limitaba a las 5.000.Torres, desde Moncloa, detalló que el Gobierno, a través de la Abogacía del Estado, se ha personado en la causa penal que se instruye en la Audiencia Nacional por una “conducta delictiva presuntamente cometida en el extranjero que ha atacado gravemente la integridad territorial de España”.El Rey reúne a Robles y la cúpula militar para “examinar” la situación en Ceuta desde el prisma “de la defensa”A última hora de la tarde, la Casa del Rey hizo pública una reunión mantenida por Felipe VI con la cúpula militar, a la que también fue invitada la ministra de Defensa, Margarita Robles. El objetivo de la cita en el Palacio de la Zarzuela, que no aparecía en la agenda pública, fue “examinar la situación en Ceuta desde el punto de vista de la defensa”.Joaquín VeraPeriodista especializado en información de Interior, Seguridad y Terrorismo Ver más artículos Redactor de la sección de Política de La Vanguardia. A cargo de la información de Interior y Defensa, con el foco en la Seguridad y el Terrorismo