En los últimos tiempos, la Dirección General de Tráfico está poniendo el foco en los usuarios vulnerables de la vía; el próximo 1 de octubre entrará en vigor el Real Decreto 518/2026, que actualiza el Reglamento General de Tráfico con nuevas normas en materia de su protección. Entre este tipo de usuarios se encuentran los colectivos de dos ruedas: ciclistas y motoristas; para ellos, el ente regulador del tráfico también está introduciendo unos pequeños círculos de color blanco dibujados de forma consecutiva en el interior de las curvas de las carreteras.¿Qué señalan estos círculos y cómo tienen que interpretarlos los ciclistas y motoristas?Estos pequeños círculos blancos se pintan sobre el asfalto justo al lado de la línea divisoria central de la calzada. Su función principal es actuar como una guía visual intuitiva para los conductores de vehículos de dos ruedas. La regla de interpretación es muy sencilla: el conductor no tiene que pasar por encima de ellos, sino que debe mantenerse alejado del eje central y circular por el lado exterior a las marcas; es decir, sin pisarlas.Se colocan porque cuando un piloto se inclina para tomar una curva, aunque las ruedas permanezcan dentro de su carril, su cabeza y su torso pueden invadir el carril contrario si traza la curva demasiado cerca de la línea divisoria. Obligar al conductor a alejarse de la línea media, asegura que todo su cuerpo permanezca dentro de los límites de seguridad de su carril y no se den choques con los vehículos que circulan en sentido opuesto.Además, desde la DGT han asegurado que estas marcas se realizan con una pintura especial de alta adherencia, por lo que pisarlas de manera accidental no entraña ningún peligro de pérdida de control para los vehículos de dos ruedas.¿En qué tipo de curvas se están colocando los círculos?La DGT está instalando esta nueva señalización en las curvas consideradas más peligrosas de la red vial, antes o durante el desarrollo del propio viraje. Sobre todo, está poniendo el foco en carreteras convencionales de doble sentido, ya que son las vías que concentran la inmensa mayoría de los accidentes graves de motoristas.A lo largo de 2025, un total de 304 motoristas perdieron la vida en las carreteras españolas. El desglose de estos datos de siniestralidad revela una preocupante realidad: 232 de esas muertes se produjeron en carreteras convencionales, frente a las 72 restantes registradas en autovías y autopistas. Dado que una parte de estos siniestros mortales se debe a malas trazadas o excesos de velocidad en los giros, Tráfico busca blindar estos puntos negros con medidas de bajo coste y alta efectividad.