CIUDAD DE GUATEMALA (AP) — El Congreso de Guatemala estableció el martes un tope a los precios del diésel y la gasolina, los cuales han ido en aumento en todo el mundo desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero pasado. El aumento en los precios del combustible también se ha reflejado en Guatemala en los productos de la canasta básica y otros servicios, lo que ha llevado a transportistas y campesinos a bloquear carreteras para exigir una respuesta por parte de las autoridades. Organizaciones campesinas se reunieron el martes con el presidente, Bernardo Arévalo, y con el presidente del Congreso, Luis Contreras, para exigir acciones contra el alza de los precios.El Congreso de la República aprobó por amplia mayoría una iniciativa de Ley de Estabilización y precios de referencia de venta al consumidor final de combustibles, la cual establece que el consumidor pagará un máximo de 39 quetzales (unos cinco dólares) por galón de diésel y gasolina regular, y 41 quetzales, (unos cinco dólares con 40 centavos) por galón de gasolina superior.
En caso de que el precio de los combustibles rebase el tope establecido, entonces entrará vigencia un subsidio por parte del gobierno que irá a los importadores del material.“Para los efectos de la presente Ley, se reconoce la existencia de una situación extraordinaria de alta volatilidad en los mercados internacionales de combustible, lo cual justifica la adopción de medidas temporales orientadas a la protección de los consumidores” dice la ley.













