Las protestas por el alto costo de los combustibles llegaron este martes al centro de la capital, luego de una semana de bloqueos en carreteras de distintos puntos del país, impulsados principalmente por transportistas que reclaman acciones para contener los precios.

El problema se arrastra desde el primer semestre del 2026, cuando el precio de los derivados del petróleo comenzó a aumentar luego de las tensiones entre Estados Unidos e Irán en Oriente Medio, en el estrecho de Ormuz, que dispararon el precio internacional del petróleo.

En Guatemala, el impacto se hizo más evidente después de que el subsidio aprobado por el Congreso se agotara a inicios de julio pasado.

Desde entonces, el alza ha llevado al Gobierno y al Congreso a discutir nuevas medidas, mientras el aumento de los combustibles empieza a reflejarse en la economía de los hogares. La inflación pasó de 2.70% en julio a 3.37% en agosto, y los combustibles fueron la principal causa del aumento de los precios.

La presión alcanza ahora al Ejecutivo y al Legislativo. Mientras el Congreso no ha logrado consensos para aprobar una nueva medida de apoyo, el Ejecutivo espera impulsar una propuesta en la sesión de este martes para establecer un precio máximo de Q39 por galón de diésel durante lo que resta del 2026.