La Luna pudo haberse formado en apenas unas horas después de que un cuerpo del tamaño de Marte, llamado Theia, chocara contra la Tierra primitiva, según nuevas simulaciones sobre el origen del satélite.El impacto habría destruido por completo a Theia.

Mientras gran parte de su núcleo de hierro se hundió en la Tierra, una enorme cantidad de escombros quedó orbitando el planeta y terminó formando la Luna.La hipótesis del gran impacto es la principal explicación sobre el origen lunar.

Ahora, un equipo liderado por la científica planetaria Adeene Denton incorporó a sus modelos un factor que podría haber sido determinante: la temperatura interna de la Tierra y Theia.Los investigadores descubrieron que los cuerpos más calientes son más débiles y pueden deformarse de manera diferente durante una colisión.

Como la Tierra y Theia todavía conservaban el calor de su formación, esto habría influido en la cantidad y distribución del material expulsado.En las simulaciones, cuando ambos cuerpos tenían determinadas condiciones térmicas, una Luna formada a partir de los escombros apareció en unas cinco horas, equivalentes a 300 minutos.“Cuando utilicé los mismos parámetros de los modelos originales de impacto, en unas cinco horas apareció una Luna intacta”, explicó Denton.Una Theia más fría habría resistido mejor el choque y permitido que la Luna se formara gradualmente.