La actividad económica de Chile está estancada, el desempleo se ha disparado a su nivel más alto desde la época de los confinamientos de la pandemia y las proyecciones de crecimiento para 2026 están en caída libre. Aun así, se espera ampliamente que el banco central mantenga su tasa de interés sin cambios el martes ante los riesgos de inflación a nivel mundial. Los consejeros del banco central, encabezados por Rosanna Costa, dejarán la tasa de política monetaria en 4,5% por sexta reunión consecutiva después del cierre de los mercados, según todos los analistas encuestados por Bloomberg. Los operadores de swaps coinciden en que los costos de endeudamiento se mantendrán inalterados antes de empezar a pronosticar alzas a partir de dentro de aproximadamente un año. Los funcionarios del Banco Central de Chile se encuentran atrapados entre dos fuerzas opuestas: una desaceleración económica local inesperadamente pronunciada y las presiones inflacionarias derivadas de los nuevos acontecimientos en el extranjero. Analistas de Goldman Sachs & Co. LLC. y JPMorgan Chase & Co. prevén un crecimiento del producto interior bruto inferior al 1% este año, mientras que Scotiabank estima una expansión de tan solo el 0,3% tras los decepcionantes datos de actividad de julio. No obstante, las autoridades monetarias también deben sopesar el riesgo de otro repunte de los precios de la energía, además de las posibilidades de que la Reserva Federal suba las tasas de interés la próxima semana.