“La economía local se ha debilitado en el transcurso del año”. Ese es uno de los primeros mensajes que entrega el Banco Central en su Informe de Política Monetaria (Ipom) de septiembre. De acuerdo a lo expresado por el ente rector, en el primer trimestre el desempeño de la actividad fue afectado, principalmente, por factores de oferta, mientras a partir del segundo trimestre se hizo presente una debilidad de la demanda, un deterioro del mercado laboral, un debilitamiento de los indicadores de confianza y los efectos negativos del alza de los combustibles en el ingreso de empresas y hogares. A todo esto, se añade el impacto de las adversas condiciones climáticas en el tercer trimestre.Dado este escenario, el instituto emisor dijo que “la suma de todos estos elementos lleva a que el escenario central del Ipom reduzca las perspectivas de crecimiento del PIB para este año respecto de junio, desde 1,0% a 1,75% a un rango entre 0,25% y 0,75%”.La revisión a la baja se debe principalmente a la mayor debilidad del gasto interno, el desempeño de la economía en julio y una menor producción minera.Según el Banco Central, mientras a inicios de año la debilidad de la economía se debió, principalmente, a factores de oferta, “en meses recientes se apreció una desaceleración de la demanda interna tanto en la parte pública como privada. La expansión anual del gasto local disminuyó desde 2,3% a 0,1% entre el primer y el segundo trimestre, con menores tasas de crecimiento de la formación bruta de capital fijo (FBCF) y del consumo privado. El gasto fiscal también consignó un aumento más acotado durante los últimos meses”.9 SEPTIEMBRE 2026