Desde fuera, Grace Yockey, de 24 años, y Valerie Yockey, de 83, podrían parecer dos compañeras de cuarto; sin embargo, la joven y su abuela, a quien llaman Vava, descubrieron que compartir vivienda era una experiencia que encajaba perfectamente con ambas. Incluso aseguran tener gustos y costumbres muy parecidas.“Tenemos las mismas manos. Usamos la misma ropa. Nos gusta intercambiar nuestra ropa. Siempre es una blusa negra y unos pantalones holgados. A las dos nos encanta el yoga y queremos mucho a los gatos”, dijo Grace en conversación con TODAY. La decisión que cambió su convivenciaAntes de mudarse juntas, Grace y Vava ya tenían una relación cercana. Las dos vivían aproximadamente a 10 cuadras de distancia en Seattle, Washington. Aunque acostumbraban encontrarse para tomar café, todo cambió en 2018, cuando Vava recibió un diagnóstico de demencia y comprendió que necesitaría ayuda.Fue entonces cuando Grace decidió mudarse con ella y convertirse en su cuidadora a tiempo completo. Para Vava, tener a su nieta cerca significó contar con compañía y apoyo durante una etapa especialmente complicada. “Me alegró mucho que ella quisiera estar aquí. Es reconfortante a esta edad. Tengo más de 80 años y es agradable tener a alguien cerca. Y ella es una joven encantadora”, dijo la adulta mayor.Ambas viven juntas en Seattle y fortalecieron su relación de nieta y abuela. (Foto: @vlogswithvava / Instagram) Su historia terminó conquistando las redesGrace comenzó a compartir en redes sociales distintos momentos de esta nueva etapa junto a su abuela. Las publicaciones mostraban escenas cotidianas, conversaciones y momentos divertidos entre ambas. Rápidamente, Vava se convirtió en una de las protagonistas favoritas de quienes comenzaron a seguir la cuenta.Pero la vida de las dos no está compuesta únicamente por canciones, café y momentos graciosos. Grace también mostró los episodios más difíciles relacionados con la enfermedad de su abuela, incluidos momentos de confusión, una caída y ocasiones en las que Vava tuvo que permanecer hospitalizada.La joven explica que nunca tuvo como objetivo convertirse en un ejemplo para otras personas que cuidan de familiares mayores. En realidad, comenzó a grabar y guardar esos momentos mientras ambas intentaban asimilar los cambios provocados por el diagnóstico.“Estábamos simplemente pasando por el duelo y no sabíamos qué hacer con todos estos videos, sabiendo que ya había cambiado tanto desde que recibimos nuestro primer diagnóstico”, contó la joven. Por eso decidió “hacer videos tontos juntas y ver qué nos depara este momento.”Aunque también enfrentan momentos difíciles, ambas aseguran que la convivencia está llena de cariño y diversión. (Foto: @vlogswithvava / Instagram) Una convivencia que fortaleció su vínculoLa experiencia también permitió que ambas se conocieran todavía mejor. Vava asegura que vivir con Grace le ha permitido descubrir aspectos de su personalidad que antes no conocía de la misma manera, entendiendo “lo inteligente que es Grace y el buen gusto que tiene. Ha sido divertido conocerla mejor en ese sentido.” La convivencia, por tanto, no solo funciona como una forma de asistencia, sino también como una oportunidad para que las dos compartan una etapa que difícilmente habrían vivido de la misma manera estando separadas.La historia de Grace también refleja una realidad cada vez más común en Estados Unidos. De acuerdo con un informe reciente de AARP, existen alrededor de 63 millones de cuidadores en el país y aproximadamente el 18% tiene entre 18 y 35 años; no obstante, para Grace, cuidar a Vava no comenzó como una misión para representar a ese grupo, sino como una decisión familiar.Para la joven, los días junto a su abuela están llenos de pequeños momentos que hacen que la experiencia tenga un significado especial: “Siempre estamos cantando. Alguien siempre está bailando. Simplemente es una alegría estar vivas en esta casa.”Grace reconoce que la convivencia también puede ser tan divertida que incluso llega a sorprender al resto de la familia. “Nos divertimos mucho. Quizás demasiado para el resto de los miembros de nuestra familia, pero nos divertimos mucho”, reveló.
Es de Seattle, su abuela fue diagnosticada con demencia y tomó una decisión que cambió la vida de ambas
Grace Yockey, de 24 años, documenta en redes sociales su experiencia viviendo junto a su abuela Valerie, de 83.









