La aplastante victoria de la extrema derecha en las elecciones del Estado federado de Sajonia-Anhalt no solo ha sacudido los cimientos de la coalición de Gobierno del canciller alemán, Friedrich Merz, sino que también ha hecho saltar las alarmas sobre lo que supondría para la seguridad nacional si el candidato de Alternativa para Alemania (AfD), Ulrich Siegmund, consigue ser nombrado presidente regional tras haber obtenido un 43,8% de los votos y 39 diputados, a solo tres de la mayoría absoluta. En materia de seguridad interior, la responsabilidad principal recae en los Estados federados. Un Ministerio del Interior de Sajonia-Anhalt dirigido por AfD tendría acceso directo a la Oficina de Protección de la Constitución —los servicios secretos en el interior—, es decir, el organismo que precisamente calificó en 2023 al partido en ese Estado federado como “claramente de extrema derecha” y que se encarga de vigilarlo. Según su informe de entonces, se analizaron “numerosas declaraciones islamófobas, racistas y también antisemitas de cargos electos y dirigentes del partido”. AfD ha presentado un recurso judicial contra dicha clasificación. De esta manera, quien gobierna un land tiene acceso a datos de máxima sensibilidad como secretos militares o detalles sobre las instalaciones de las Fuerzas Armadas alemanas o bases de datos altamente sensibles en materia de política de seguridad. Incluso la información de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución sobre AfD y sus fuentes podría caer en manos del partido. Además, en el caso de Sajonia-Anhalt, a diferencia de lo que ocurre en otros Estados federados, la Oficina de Protección de la Constitución depende del Ministerio del Interior y funciona, desde el punto de vista organizativo como un departamento de dicho ministerio. Esto significa que un ministro del Interior procedente de las filas de AfD, en su calidad de máximo responsable de la protección del Estado, dispondría de un amplio margen de maniobra y acceso a toda la información ya que no existen cortafuegos dentro del ministerio. Así, por ejemplo, podría sustituir al jefe de departamento, redistribuir competencias o redefinir prioridades. El objetivo probablemente sería crear un organismo que actuara en consonancia con los principios de AfD. La posibilidad de que los extremistas formen un gobierno regional suscita así gran preocupación entre las autoridades de Interior de Alemania también por el manejo que haría AfD —considerada cercana a Rusia— de la información sensible y temen posibles filtraciones. El presidente de la Conferencia de Ministros del Interior, el responsable de Interior de Hamburgo, Andy Grote, exigió, tras la victoria electoral de AfD, que se proteja a las autoridades de seguridad frente a AfD. “Que el poder del Estado y, con ello, el control sobre las autoridades de seguridad estén en manos de un partido anticonstitucional con estrechos contactos con Rusia supone un grave riesgo para la seguridad”, advirtió en el medio RND. “Como ministros del Interior, es nuestra responsabilidad proteger las estructuras comunes de las autoridades de seguridad en Alemania frente a cualquier tipo de influencia extremista”, añadió el socialdemócrata. Ministros del InteriorDentro de esta Conferencia de Ministros del Interior se enfrentarían también a otro reto, ya que ahí se aplica el principio de unanimidad. Este establece que solo se pueden adoptar resoluciones si los 16 Estados federados y el Gobierno federal dan su consentimiento. Si tan solo un Estado se opone o se abstiene, la resolución no se aprueba. El ministro del Interior de Turingia, Georg Maier, calificó la previsible llegada al poder de AfD como un “peligro real para la seguridad nacional” y alertó en declaraciones al diario Süddeutsche Zeitung, de que los informantes “corren el riesgo de ser desenmascarados”. Ante esta amenaza, pidió al Gobierno federal que actúe para limitar los daños e impedir que AfD tenga acceso a determinada información de la red de la Inteligencia alemana donde los diferentes organismos intercambian datos. En su opinión, si bien no se puede excluir por completo a un Estado federado de esta red, aunque solo sea por motivos de protección ante posibles atentados, se pueden establecer “murallas chinas” en el sistema de información, es decir, “barreras que bloqueen determinada información”, indicó al rotativo Die Welt. Concretamente, se refiere a los datos que recopilan y almacenan los servicios secretos a nivel federal y regional para investigar a las asociaciones de extrema derecha y para la defensa contra el espionaje. “Si AfD en Sajonia-Anhalt ocupa el cargo de presidente regional, en el Kremlin saltarán los corchos del champán”, dijo Maier. Sin embargo, el ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, se expresó con cautela y recordó que aún no hay un nuevo Gobierno en ese Estado federado. “Ahora hay que esperar a ver qué sucede”, declaró en Berlín. Mientras, el portavoz de Interior, Björn Bowinkelmann, señaló que las autoridades de seguridad están en contacto para tratar cuestiones de seguridad, pero apuntó que no puede “revelar ningún detalle ni nada por el estilo de antemano” y agregó que, de momento, la posibilidad de que se filtre información hacia Rusia son “conjeturas”. “Aún no hay un nuevo Gobierno en Sajonia-Anhalt y tampoco parece que vaya a haberlo muy pronto”, declaró por su parte el viceportavoz del Gobierno, Sebastian Hille, al referirse a los posibles riesgos que supondría la llegada de AfD al poder, también en ámbitos como la investigación y la educación. “Reaccionaremos cuando sea necesario, pero aún no es el momento”, añadió. Clasificación de la informaciónEn los últimos meses, los responsables de política interior del Gobierno federal, del Bundestag y de los Estados federados han debatido en reuniones confidenciales cómo proteger la información de los servicios de inteligencia para evitar su filtración. El problema es que las autoridades están obligadas por ley a compartir información. Por lo tanto, un Estado federado no puede ser excluido sin más de la red. Entre las medidas que se barajan está la opción de elevar el nivel de clasificación de la información secreta para reducir el círculo de personas con acceso autorizado. En principio, la autoridad que introduce una información en la red también puede decidir quién puede acceder a ella. En este contexto, Stephan Kramer, jefe de la Oficina de Protección de la Constitución de Turingia, abogó, en una entrevista con el Süddeutsche Zeitung, por un “principio de necesidad de conocer” riguroso, es decir, que solo se permita al Servicio de Protección de la Constitución de Sajonia-Anhalt acceder a lo que sea absolutamente necesario. En este sentido, se consideran un mínimo absoluto, por ejemplo, las alertas sobre atentados terroristas inminentes. De este modo, se podría evitar en cierta medida la filtración de información especialmente sensible a círculos de extrema derecha.
La posible llegada de AfD al poder en Sajonia-Anhalt pone en alerta a los servicios de inteligencia en Alemania
Un Ministerio del Interior de la región dirigido por la extrema derecha tendría acceso directo a la información confidencial del espionaje interior alemán











