La sorprendente victoria de la AfD en Sajonia-Anhalt evidencia el desmoronamiento del centro pol�tico alem�n.Independientemente de si el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) tiene posibilidades de llegar al poder en el peque�o estado oriental de Sajonia-Anhalt, su aplastante victoria en las elecciones regionales del domingo refleja de forma alarmante la decadencia de los partidos tradicionales del pa�s. Esto supone un grave problema para el canciller Friedrich Merz y su Uni�n Dem�crata Cristiana (CDU), cuyo porcentaje de votos se desplom�.Un 44% de los votos ser�a el resultado m�s alto obtenido por un movimiento de ultraderecha en unas elecciones regionales o nacionales desde la Segunda Guerra Mundial. Adem�s, el resultado se produce teniendo en cuenta que la rama regional del partido ha sido catalogada como extremista por el servicio de seguridad interna alem�n.El voto de la CDU ha ca�do a�n m�s de lo previsto en las encuestas previas a las elecciones, reduci�ndose a menos de la mitad hasta el 17,4% desde las �ltimas elecciones estatales de 2021.Cuando Merz hizo campa�a por primera vez para liderar su partido en 2018, afirm� que reducir�a a la mitad el apoyo electoral de la AfD. Posteriormente, se retract� de su promesa ante el imparable avance de la extrema derecha. Pero la situaci�n electoral ha dado un giro radical para su partido de centroderecha. Muchos diputados democristianos en toda Alemania ahora temen por sus puestos.Las encuestas nacionales sit�an a la CDU en el 21% y a la AfD en el 28%, un giro radical respecto a los resultados de las elecciones al Parlamento Federal del a�o pasado. Solo un tercio de los alemanes apoya ahora a los dos partidos —la CDU y los socialdem�cratas de centroizquierda— que gobiernan el gobierno federal en coalici�n.Las esperanzas de la AfD de llegar al poder en Sajonia-Anhalt parecen depositarse en la coalici�n nacionalista de izquierda B�ndnis Sahra Wagenknecht (BSW), que ha conseguido el 5,1% de los votos. Su fundadora, Sahra Wagenknecht, ha sugerido que su partido podr�a abstenerse en la votaci�n de investidura de la AfD y dar su apoyo a la formaci�n de forma puntual en funci�n de las propuestas.Desde hace tiempo ha criticado el "muro de contenci�n", mediante el cual otros partidos se han negado a cooperar con la AfD, consider�ndolo una amenaza para la democracia.Pero Ulrich Siegmund, l�der de la AfD en el estado, tambi�n afirm� que intentar�a buscar el apoyo de diputados de otros partidos. Esta no es una amenaza vac�a. El muro de contenci�n se pondr� a prueba, posiblemente hasta su destrucci�n. Un gobierno regional alternativo a la AfD requerir�a el consentimiento, y posiblemente la participaci�n, de la extrema izquierda, a la que la CDU tambi�n se ha opuesto tradicionalmente. Algunos miembros locales de la CDU podr�an incluso pasarse a las filas de la AfD para evitarlo.Los cr�ticos dem�crata-cristianos del muro de contenci�n creen que ha resultado contraproducente. En una era de fragmentaci�n pol�tica y menguante apoyo a partidos tradicionales que antes gozaban de amplia base, obliga a la CDU a compartir el poder con oponentes de izquierda en coaliciones a menudo disfuncionales. Los votantes que desean una pol�tica m�s conservadora se inclinan por la AfD. En lugar de frenar el flujo de apoyo a la extrema derecha, los cr�ticos sostienen que ha disparado su popularidad.Los partidarios de la pol�tica de la CDU creen que los elementos extremistas de la AfD representan una amenaza al orden democr�tico alem�n, y consideran abominable el apoyo del partido a Rusia y su hostilidad hacia la UE y la OTAN. Merz se ver� sometido a una intensa presi�n por parte de algunos sectores de su partido para derribar o, al menos, suavizar el cord�n sanitario. Tanto si lo hace como si no, la CDU podr�a terminar escindi�ndose.La sorprendente victoria de la AfD deja al propio Merz contra las cuerdas. Los miembros de la CDU ya estaban perdiendo la fe en su liderazgo tras una fallida reorganizaci�n del gabinete este verano. Sus bajos �ndices de popularidad est�n arrastrando al partido al ostracismo. Los votantes est�n desencantados con su arrogancia y su incapacidad para cumplir sus promesas. El clamor por un cambio de liderazgo podr�a resultar irresistible, especialmente si la CDU sufre un duro rev�s en otras elecciones regionales este mes.Hendrik W�st, el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, de 51 a�os y miembro de la CDU, es la figura clave tras las elecciones. Ofrecer�a un cambio generacional y ampliar�a la base de votantes de su partido, especialmente entre las mujeres. Sin embargo, no est� tan claro si lograr�a reconquistar a los conservadores a la vez que reaviva una coalici�n con el centroizquierda.Sajonia-Anhalt, en la antigua Alemania Oriental comunista, es una regi�n m�s rural y con una poblaci�n de mayor edad, que no representa al resto del pa�s. Pero la fuerza del apoyo a un partido extremista en esa zona evidencia el fracaso del centro pol�tico a la hora de ofrecer soluciones convincentes a los problemas de Alemania, en especial al estancamiento econ�mico. A menos que mejore su rendimiento a corto plazo, su situaci�n es francamente cr�tica.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.