El incremento de los salarios de los ministros de la ciudad-estado, que ya son los m�s altos del mundo, se produce a pesar de la desaprobaci�n p�blica.Singapur ha anunciado un espectacular aumento salarial extraordinario para los ministros del Gobierno, incluido el primer ministro Lawrence Wong, que ya es el jefe de Gobierno mejor pagado del mundo, a pesar del descontento p�blico con los altos sueldos de los pol�ticos.Wong declar� el martes que hab�a aceptado los resultados de una revisi�n independiente sobre la remuneraci�n de los funcionarios p�blicos, que recomendaba que el salario para algunos ministros de alto rango aumentase hasta un 9%.Los ministros de nivel inicial en Singapur podr�an ver incrementado su salario de 1,1 a 1,2 millones de d�lares singapurenses (de 740.000 a 810.000 euros) con estos cambios, que entrar�n en vigor el pr�ximo mes.El paquete salarial de Wong, por su parte, aumentar� de 2,2 a 3,6 millones de d�lares singapurenses anuales, incluyendo el sueldo y las primas. El presidente anunci� que donar� el aumento salarial a organizaciones ben�ficas durante los pr�ximos cinco a�os, siempre y cuando permanezca en el cargo."No podemos eludir este tema simplemente porque sea pol�ticamente dif�cil, y esto no es s�lo una cuesti�n de salario", declar� Wong en el Parlamento. "En �ltima instancia, se trata de si Singapur seguir� contando con la calidad de liderazgo pol�tico necesaria para impulsar el progreso del pa�s y servir bien a los singapurenses en los a�os venideros".Singapur argumenta que remunera generosamente a sus pol�ticos para competir con el sector privado por el mejor talento y como medida disuasoria contra la corrupci�n. La ciudad-estado, que se enorgullece de su reputaci�n de limpieza en la gobernanza, ha estado gobernada por el Partido de Acci�n Popular de Wong desde su independencia hace 61 a�os.La remuneraci�n de Wong supera con creces el salario anual de 400.000 d�lares (345.000 euros) de Donald Trump como presidente de Estados Unidos y los 237.000 d�lares que percibi� Keir Starmer como primer ministro de Reino Unido en el �ltimo ejercicio fiscal divulgado.La segunda remuneraci�n m�s alta corresponde a los 719.000 d�lares que recibe el jefe del Ejecutivo de Hong Kong, John Lee.Singapur modific� por �ltima vez la remuneraci�n de los ministros en 2012, cuando se rebajaron los salarios en un 36% para apaciguar el descontento p�blico. Volvieron a revisarse en 2017, pero no se introdujo ning�n cambio.Wong, que tambi�n es ministro de Finanzas de Singapur, afirm� que el motivo de los aumentos fue el incremento de los salarios en el sector privado y la administraci�n p�blica."Si queremos que nuestro sistema pol�tico siga siendo eficaz, no podemos permitir que sus condiciones b�sicas de servicio se alejen cada vez m�s de la realidad", declar�, a�adiendo que el Gobierno afronta dificultades para atraer nuevos candidatos a la pol�tica.El Gobierno utiliza los niveles salariales de los 1.000 singapurenses con mayores ingresos como referencia para determinar la remuneraci�n de los pol�ticos.Este sistema ha demostrado por lo general ser eficaz, pero el pa�s se ha visto sacudido por varios esc�ndalos pol�ticos en los �ltimos a�os.El exministro de Transportes, S. Iswaran, fue condenado a un a�o de prisi�n en 2024 por aceptar m�s de 300.000 d�lares en regalos como funcionario p�blico y por obstrucci�n a la justicia.Los regalos supuestamente inclu�an entradas para partidos de la Premier League inglesa, carreras de F�rmula 1 y obras de teatro como Harry Potter y el Legado Maldito, Hamilton y Kinky Boots, adem�s de un vuelo en clase ejecutiva de Doha a Singapur.El caso tambi�n involucr� al multimillonario magnate inmobiliario Ong Beng Seng, quien se declar� culpable el a�o pasado y recibi� una multa de 23.700 d�lares, pero evit� la c�rcel.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.