0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialSi los datos que aparecen sobre Catalunya en el informe nacional de PISA 2025 presentado hoy fueran representativos del sistema escolar, permitiría a la ciudadanía estar orgullosa de la educación que reciben sus hijos. Catalunya estaría en cabeza de España y se situaría entre los quince mejores países del mundo. Pero los datos de Catalunya no son representativos del sistema catalán dada la alta exclusión de alumnos con dificultades y, por tanto, no son comparables. Catalunya excluyó al 23,2% de alumno, cuando el límite estándar de la OCDE se encuentra en el 5%. En una clase de 30 alumnos significa dejar fuera entre uno y dos alumnos. En Catalunya, la tasa registrada en PISA equivale a excluir a siete.La OCDE no ha incluido estos datos en su informe internacional. El Ministerio de Educación y FP, en cambio, ha decidido publicarlos de forma separada y con una acotación que advierte de que no deben ser utilizados para establecer comparaciones con otros territorios o con ediciones previas. El secretario de estado ha justificado esta decisión ya que los centros educativos realizaron la prueba: “los datos no son representativos, pero sirven a los centros que la hicieron”.La Agència d'Avaluació i Prospecció de Catalunya ha confirmado que no analizará los datos ni hará un informe sobre los mismos.La Agència d'Avaluació no analizará los datos catalanes ya que no son representativos del sistemaPero sirvan los datos que proporciona el ministerio como elemento aspiracional para una foto futura de un sistema catalán sin retoques de photoshop.Con una tasa de exclusión del 23% de alumnos, mayormente con dificultades de aprendizaje o de conducta, los alumnos catalanes que sí hicieron la prueba obtuvieron una puntuación en ciencias de 502 puntos, muy por encima de las obtenidas por los estudiantes de otras comunidades y en novena posición del mundo. Lee tambiénEn lengua, es de 473, por debajo de los 482 de la OCDE, pero entre los 15 mejores del mundo, y la máxima en España.En matemáticas, sin embargo, con 474 puntos se encuentra por encima del promedio de países de la OCDE (461) y en segundo lugar de España. Le supera la Comunidad de Madrid con 477 puntos.En los 51 centros educativos seleccionados para hacer la prueba había preseleccionados unos 2.500 alumnos. Se excluyeron 591 alumnos de la muestra —el 23,22 % de los estudiantes—, muy por encima del límite máximo del 5 % que recomienda la OCDE. La mayoría de esas exenciones, 493, correspondían a alumnos con discapacidades cognitivas, emocionales o conductuales. Además, 92 estudiantes con un dominio insuficiente de la lengua de la prueba quedaron descartados y 6 con discapacidad física. A ello se añadió la tasa de abstención con alumnos que no se presentaron a la prueba. Al retirar de la prueba a un número tan elevado de alumnos, la muestra no es representativa del sistema educativo y no refleja con fiabilidad al conjunto del alumnado catalán de 15 años. Por ese motivo la OCDE considera que los datos no pueden utilizarse para comparar el rendimiento educativo de Catalunya con el de otros territorios.Catalunya no es la única comunidad autónoma que presentó una alta exclusión. En Murcia pasó algo similar, aunque atenuado en la dimensión de las cifras. Los docentes murcianos apartaron a un 13% de los estudiantes seleccionados para la prueba, muy superior al 5% establecido como estándar por la OCDE, pero sin superar el 20%. En este caso, el ministerio ha optado por incluir los datos murcianos junto a los del resto de comunidades, con una nota advirtiendo de que, si bien esos datos se pueden utilizar para realizar comparaciones con otros territorios y otras ediciones de PISA, estas comparaciones han de ser tomadas con precaución por el potencial riesgo de sesgo.Las evaluaciones internas catalanas de este curso ya se han ceñido al estándar de exclusión máxima del 5%. Además, la nueva Agència d’Avaluació i Prospectiva de l’Educació ha decidido que no serán censales (todos los centros) sino por muestra representativa para ayudar a Educació a decidir políticas educativas. Este cambio no ha sentado bien a los directores que sienten que pierden una herramienta de gestión útil que les permitía conocer el rendimiento de todos los alumnos de una promoción y compararlo con años anteriores.Periodista. Ha trabajado en las secciones de Política, Economía, Opinión y Cultura de La Vanguardia. Desde hace unos años cubre informaciones de Educación y Universidades en Sociedad
Cómo sale Catalunya en el informe PISA 2025
Si fueran comparativos, el rendimiento de los jóvenes catalanes se situaría en cabeza de todas las autonomías excepto en matemáticas que se vería superada por Madrid













