Actualizado 09/09/2026 - 08:33h.
«Cuando un libro abandona la mesa de su autor, cambia», escribió Salman Rushdie en 'Joseph Anton', antes de desarrollar una idea que sirve también para explicar lo que ocurre con determinadas canciones cuando sobreviven a quienes las compusieron: dejan de pertenecer únicamente a su creador y adquieren significados que este ya no puede controlar. Noel Gallagher plantea algo parecido en 'Oasis: Don't Look Back In Anger' al hablar de las canciones que escribió para Oasis y que, treinta años después, pertenecen también a quienes las han incorporado a sus propias vidas.
La reflexión podría aplicarse igualmente a la historia de los Gallagher. Después de décadas de música, peleas públicas, una ruptura dramática y una reunión convertida en uno de los grandes acontecimientos musicales de 2025, el relato de Liam y Noel hace tiempo que tampoco les pertenece exclusivamente a ellos. Lo que todavía pueden decidir es cómo contarlo.
Eso es, en buena medida, el documental de algo más de dos horas que tuvo este lunes su estreno británico en la londinense Leicester Square, después de pasar el sábado por el Festival Internacional de Cine de Venecia. Dirigida por Dylan Southern y Will Lovelace y creada por Steven Knight, responsable de 'Peaky Blinders', la película acompaña a Oasis desde los ensayos hasta los estadios de 'Oasis Live '25', la gira que devolvió al grupo a los escenarios dieciséis años después de la ruptura de París de 2009, y contiene además la primera entrevista conjunta de los hermanos de Manchester en más de veinte años. La música y sus seguidores proporcionan la estructura y la banda sonora; la reconciliación de los hermanos, sin embargo, es el verdadero argumento.













