Publicidad7 de septiembre, 2026 - 15h48Se vale todo es la ópera prima del coreógrafo ecuatoriano Pedro Moscoso, que está de vuelta en los escenarios cinco años después de su estreno. Se trata, como lo llama Moscoso, de un espectáculo de danza-teatro (unión de los movimientos corporales de la danza con los recursos dramáticos del teatro). Combina estilos como danza tropical, hip hop, reguetón, jazz, contemporáneo y danza folclórica.El eje es la libertad individual. “Habla sobre permitirte ser, existir y estar en el espacio de este mundo como tú te ves y no como te dicen que tienes que ser”. La nueva versión busca profundizar en cuestiones relacionadas con la identidad, el género, la masculinidad, la feminidad e incluso la diversidad corporal. PublicidadLa obra se desarrolla en un espacio que combina la estética de un circo latino con la de un cuadrilátero de box. El público se ubica alrededor del escenario, en una experiencia inmersiva que permite observar las historias desde distintos ángulos.La primera vez que la pieza pisó el escenario lo hizo durante dos temporadas en el Teatro Sánchez Aguilar. Ahora está en la cartelera de Espacio Muégano, desde el 11 de septiembre. El elenco está conformado por trece bailarines (seis hombres, incluyendo a Moscoso, y siete mujeres), quienes representan personajes que, como artistas de un circo, salen al escenario para mostrar que todo está bien, pero regresan al camerino para revelar sus conflictos y vulnerabilidades. “En el camerino y con sus compañeros pueden ser ellos mismos”, explica. La puesta en escena nació durante la pandemia, cuando los artistas se quedaron sin trabajo y, sobre todo, sin certezas sobre su futuro. Por ese motivo, Moscoso espera que sea motivo de conversación la falta de reconocimiento que enfrenta la danza en Ecuador. Considera que el público está “mal acostumbrado a no saber qué está consumiendo danza o no pagar por la danza”. Por eso, el aumento del precio de las entradas (de 20 dólares en la primera temporada, a $ 25 en la segunda y $ 35 actualmente) representa también una reivindicación del trabajo artístico: meses de ensayos, producción y trabajo de un elenco numeroso.PublicidadPublicidadEl director también denuncia los prejuicios que persisten alrededor de la danza, especialmente hacia los hombres. Sin embargo, sostiene que la disciplina ha evolucionado. Su propio recorrido demuestra ese cambio: asegura que Se vale todo le abrió las puertas a nuevos proyectos, como ser coréografo de Ren Kay, Dicapo, Naíza, y aportar en los musicales de Daemon Producciones como Los Locos Addams y Matilda.El encuentro de Pedro Moscoso con Hilary DuffEsa filosofía de atreverse a ser uno mismo trasciende la obra. En esa línea, Pedro Moscoso recuerda su encuentro con Hilary Duff en el Madison Square Garden de Nueva York, el cual nació de la misma actitud: atreverse a decir “quiero bailar contigo” en el backstage con la artista. Su seguridad lo hizo merecedor de un casting y el resto es viral en redes sociales. Para él, Se vale todo resume esa disposición a tomar oportunidades y romper límites. Su invitación es a consumir arte diverso y, al mismo tiempo, a atreverse a crear propuestas diferentes. (E)
‘Se vale todo’: Pedro Moscoso desafía prejuicios con una danza que celebra identidad, género y libertad
La puesta escénica regresa cinco años después con trece intérpretes, estética circense y espíritu inmersivo en Espacio Muégano desde septiembre.








