La XVI edición de 'Russafa Escénica – Festival de Tardor' anuncia en el inicio de la temporada teatral valenciana una programación que incluye 23 espectáculos de breve y larga duración.Los organizadores plantean una oferta escénica donde conviven disciplinas tan diversas como el circo, la danza, las artes vivas, el cabaré o los títeres con el teatro de texto, musical y físico. La extensa selección de obras, aseguran, “responde de maneras diferentes al lema de la presente edición: ‘Sagrada y profana’. Dos conceptos tradicionalmente opuestos que en la sociedad contemporánea han dejado de ser irreconciliables, porque lo que se considera sagrado se ha extendido a muchos más aspectos que lo puramente religioso. Y porque lo que antes se censuraba como una perversión (la carnalidad, la diversión o el exceso), ahora está al orden del día y es aplaudido en muchas ocasiones”.La extensa selección de obras, aseguran, “responde de maneras diferentes al lema de la presente edición: ‘Sagrada y profana’”El festival ha reunido en el conjunto de su historia a más de 87.000 espectadores y ha realizado más de 4.000 funciones de 320 espectáculos. Solo en la XVI edición, participan unos 120 profesionales de la cultura y las artes escénicas. Nació centralizado en el barrio de Russafa, pero hoy se extiende a otras zonas de la ciudad y la provincia, gracias al programa Via Escènica, en el cual participan Alaquàs, Alboraya, Aldaia, Alfafar, Almussafes, Alzira, Benifaió, Foios, Quart de Poblet y Rafelbunyol. Estas localidades acogen a artistas en procesos creativos y de participación ciudadana para después, en 2027, ofrecer representaciones de las piezas breves creadas expresamente para el festival.Más de la mitad del presupuesto depende de ayudas que todavía no se han resueltoEl director artístico del festival, Jerónimo Cornelles, bromeó durante la presentación con las dificultades que cada año encuentra la organización para poner en marcha el evento: “Para nosotros, dedicarse a la cultura requiere una fe y una capacidad de sacrificio que casi parece una religión”, aseguró. En 2026, el 56% del presupuesto depende de la orden de ayudas del Institut Valencià de Cultura a festivales que todavía no se ha resuelto. Con un coste total de 143.000 euros, aspiran a completar la financiación: “La pasada edición, justo después de acabar el festival, publicaron la resolución. Trabajar así es muy complejo porque no sabes con qué dinero vas a contar mientras diseñas la programación, incluso cuando ya está en marcha”, explica el director artístico. La rama de programación ‘Bosques’, con espectáculos de larga duración, incluye 13 propuestas de formaciones internacionales, nacionales y autonómicas con cuatro estrenos absolutos, tres en la Comunidad Valenciana y dos en la ciudad de València.En la Nau 3 Ribes, el público podrá vivir la experiencia gastroescénica Teatre de Mangiare (Teatre Delle Ariet, Italia), que transforma el ritual sagrado de sentarse a la mesa. Y se estrena en la Comunitat De la sal de la ferida n’he fet un tatuatge (Teatre Sense Concessions, Cataluña), un viaje poético al corazón de la adolescencia en busca de la fe en uno mismo. Además, se estrena Alboroto (Truca Circus, Andalucia), obra que subvierte los límites entre flamenco y circo. Y se presenta en València la versión larga de NoDiva (LaEstal, CV), ganadora el año pasado del ‘I Premi Llavor’ y del ‘IX Premi de Dramatúrgia Fundació SGAE – Russafa Escènica’. Gracias a este último galardón, la obra ha crecido para convertirse en un divertido musical de autoficción de 60 minutos que desacraliza la ópera.Se presenta en València la versión larga de NoDiva (LaEstal, CV), ganadora el año pasado del ‘I Premi Llavor’ y del ‘IX Premi de Dramatúrgia Fundació SGAE – Russafa Escènica’CedidaSala Russafa ofrece el estreno en València de Las que tiran del carro (CIA Patio de Vecinas y Frescultura, CV), una tragicomedia que recrea la fe ciega en una vida mejor del movimiento vecinal. Y el estreno absoluto de Ahlam, soñar con una vida (Asociación Comité Español de la UNRWA y Hermanas Picohueso, Baleares), que recrea la vida de mujeres palestinas refugiadas en El Líbano y la normalidad con la que se profanan los derechos humanos más básicos.La Rambleta acoge el estreno en Valencia de El testamento (Retina, CV), con teatro de objetos para abrir los ojos al carácter casi sagrado que ofrecemos a nuestros recuerdos más mundanos. Y Teatro Círculo ofrece el estreno en la Comunitat de Solo quería BAILAR (Olalla Hernández, Andalucía), comedia sobre la caída en los infiernos de un ángel, una bailarina que acaba convertida en terrorista contra las instituciones que, en vez de impulsar el arte, lo profanan.'Ahlam, soñar con una vida' recrea la vida de mujeres palestinas refugiadas en LíbanoFinalmente, el Centre Cultural La Beneficència presenta la pieza familiar de títeres Historia de un calcetín (La Canica, Madrid), un recorrido por las cosas más mundanas. Y con el apoyo del Centre del Carme Cultura Contemporània se celebra la segunda edición del ciclo REvisitar, que aporta una nueva mirada a espectáculos que marcaron pasadas ediciones del festival. Este año vuelve Shhh!!! (Marian Villaescusa, CV), una tragicomedia sobre el abrazo a la vida más profana y sagrada de una joven diagnosticada con cáncer de pecho.'Viveros': las obras brevesCon la programación de obras breves representadas en espacios no convencionales del barrio de Russafa, sello distintivo del festival, se pretendía crear un formato para dar a los creadores más jóvenes las oportunidades que no encontraban en una escena olvidada por parte de la administración. Esto requirió transformar en espacios de representación tiendas, galerías de arte, academias... involucrando a los comercios del barrio y confiando en la apertura de mente del público.Desde 2011, cuando empezó el festival, las compañías emergentes continúan viendo en Russafa Escènica una oportunidad para mostrar su trabajo, los comercios mantienen la lucha por hacer barrio y el público agradece una manera diferente a disfrutar de la cultura. Por eso se mantiene la esencia del festival y este año se han creado 10 espectáculos breves que conforman la rama de la programación llamada ‘Viveros’.Desde 2011, las compañías emergentes continúan viendo en Russafa Escènica una oportunidad para mostrar su trabajoLa música tiene una presencia destacada en Sr. Bien; de Gabriel Soler, una autoficción con música en vivo sobre la ‘sagrada’ figura paterna; en el cabaré sobre la mercantilización de la fe El milagro, de Suspendidas Teatro; y en la tragicomedia musical Santa, de María Sáez y Ana Dayo, reflexión sobre el martirio barroco al que se someten actualmente muchas mujeres.El mundo del meme (la estampita contemporánea) se explora a través del cuerpo en la pieza de danza Mi cara cuando… de Julia Zac. Y las consecuencias del apocalipsis centran la comedia Enlatados, de Volvoreta, inspirada por el videojuego 60 Minutes. El teatro físico vertebra una divertida propuesta sobre la culpa y la sarna, Dalt del més Amunt, de Misèria i companyia. Y se cuestiona la familia como vínculo sagrado (o no, según el atractivo de la pareja de tu hermana) en la tragicomedia Màret, de Típica Tópica. Completan esta programación la profanación de Peter Pan para convertirlo en una aventura espacial y futurista en la pieza de títeres para todos los públicos Peter Pank, de Karurosu Teatre; y el monólogo Forastero forastero, de Hu Zhao, que habla de la confrontación que vive la comunidad migrante oriental entre la cultura de origen (sagrada) y de acogida (profana).
Teatro, circo, danza, cabaré... 23 montajes dan luz al otoño valenciano en 'Russafa Escènica'
14 estrenos absolutos forman parte de una programación que mantiene las funciones en espacios no convencionales del barrio y la colaboración con salas privadas y públicas de València











