La demolición, que inicia el 13 de septiembre y tomaría dos meses, no se realizará mediante implosión, sino mediante corte de concreto, acero y vigas gigantes, “metodología que permite retirar grandes estructuras de manera ordenada y segura, reduciendo vibraciones y evitando afectar innecesariamente la estructura y el entorno”, justificó la entidad distrital.
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El desmonte de esta estructura, agregó el IDU, se da por razones de que no cumple con las normas de sismoresistencia, pues fue construido en los años 60. Además, solo cuenta con dos carriles.
El nuevo puente, entonces, se proyecta esté listo aproximadamente a finales de 2027, tendrá una mayor longitud (461 m frente a los 205 metros del puente actual) y será más ancho (pasará de 10.50 metros a 16.20 m), lo que permitirá ampliar a cuatro carriles: uno por sentido a dos por sentido, -occidente-oriente y oriente-occidente-.
Cambios en la movilidad










