El pintoresco y pequeño pueblo pirenaico de Erill la Vall se encuentra emplazado en la margen derecha del río Noguera de Tor, a una altitud de 1.200 metros sobre el nivel del mar. Situado en la hermosa comarca de la Alta Ribagorza, dentro de la provincia de Lleida, este núcleo urbano de montaña en el sector más occidental del Pirineo catalán conserva intacta su esencia histórica. Los orígenes de esta singular localidad están estrechamente vinculados a la actividad ganadera tradicional de la zona y su propio topónimo se deriva directamente del poderoso linaje de los Erill, influyente familia que acumuló un gran poder político y territorial en todo el Valle de Boí durante los siglos XI y XII.

Al recorrer este asentamiento, el visitante descubre calles empedradas y adoquinadas que invitan a la calma, custodiadas por viviendas tradicionales con fachadas de piedra natural y tejados de pizarra negra que se integran armoniosamente en el paisaje de alta montaña. Este magnífico casco antiguo, declarado Bien Cultural de Interés Nacional por su excelente estado de preservación, ofrece un viaje en el tiempo a través de la arquitectura tradicional pirenaica de sus bordas rústicas. Además, su invaluable herencia cultural y sus construcciones de piedra le han valido la máxima distinción internacional, al ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dentro del conjunto de iglesias románicas del Valle de Boí.