El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, le ha situado el toro en suerte a Pedro Sánchez, al advertir del “resultado aterrador” de la ultraderecha alemana en las elecciones regionales del domingo en Sajonia-Anhalt: “Somos más necesarios que nunca, somos su único freno. Solo quedamos nosotros para frenarles, no hay nadie más con la fuerza y la convicción suficientes para frenarles”. Al tiempo, casi todas las encuestas insisten cada día en pronosticar el triunfo electoral del Partido Popular y la ultraderecha de Vox en España, como ya auguró el último ciclo electoral autonómico, pero Patxi López ha asegurado que los socialistas “tenemos el mejor capitán” para tratar de frenar esta ola derechista que recorre Europa y el mundo, e intentar revertir los augurios demoscópicos.Y el citado “capitán”, Pedro Sánchez, ha recogido el guante para advertir que “lo que vimos ayer en Sajonia es un aviso y una constatación”. “El aviso de que la amenaza ultra, gracias en gran medida a la rendición de la derecha tradicional, gana terreno en Europa y en el mundo. Y también la constatación de que un gobierno de coalición progresista como el español es más necesario que nunca. El mundo nos mira. Somos la vanguardia del avance frente a los reaccionarios”, ha asegurado el presidente del Gobierno, que este lunes ha dado el pistoletazo de salida al nuevo curso político con un discurso de ánimo y aliento ante la interparlamentaria socialista reunida en el Congreso ya en la recta final de esta convulsa legislatura.La crisis de Ceuta“La contundencia del Estado no es incompatible con la dignidad humana. Quienes tengan derecho a asilo, lo tendrán. Y quienes no, serán devueltos”Sánchez, no obstante, ha arrancado su intervención fijando la urgencia de resolver la crisis migratoria de Ceuta como su “principal prioridad”. Con tres objetivos. El primero es “asistir a los ceutíes con todos los recursos del Estado para devolver la normalidad a la ciudad cuanto antes”, después de que el último Consejo de Ministros aprobara un nuevo plan de relanzamiento económico dotado con 309 millones de euros. El segundo es “responder a la crisis humanitaria”. “La contundencia del Estado no es incompatible con la dignidad humana. Quienes tengan derecho a asilo, lo tendrán en España, como exigen la ética y el derecho internacional. Y quienes no, serán devueltos”, ha asegurado.Y el tercero es “entender qué ha pasado y asegurarnos de que no vuelva a suceder”. Ha señalado así que el Gobierno volverá a aumentar la inversión en el refuerzo de las fronteras de la ciudad autónoma. “Ceuta recuperará la normalidad y saldrá reforzada”, ha asegurado. “Pero, por desgracia, una vez más, no podremos contar con esta oposición que ha convertido en normal aprovechar todas las crisis para esparcir odio”, ha denunciado, en referencia al PP y Vox.El jefe del Ejecutivo ha situado así la pugna política desencadenada por el PP y Vox por la gestión de la crisis de Ceuta y la política migratoria en el marco de su pulso con otros líderes políticos de todo el mundo, desde el estadounidense Donald Trump a la italiana Giorgia Meloni. “Habréis visto que está toda la internacional ultraderechista atacando a España, en Europa y al otro lado del atlántico. Por algo será”, ha señalado a los diputados y senadores socialistas. “Tras ocho años de Gobierno progresista, España es la demostración de que lo contrario al odio es nuestro avance. Y cada política aprobada en las Cortes Generales, es un derecho ganado frente los ultras. Así llevamos ocho años, y el año que viene, otros cuatro años más”, ha asegurado Sánchez, confiando en que pueda revalidar el cargo tras las elecciones generales del 2027. Una cita con las urnas que la oposición demanda cada día, pero a la que Sánchez sigue sin fijar fecha.“El único calendario que importa”, ha señalado no obstante Sánchez, es seguir aprobando leyes progresistas mientras dure la legislatura. En estos tres años, ha recordado, ya ha conseguido aprobar 74 iniciativas legislativas, “contra viento y marea” de la oposición, y “contra los vetos cruzados” entre los aliados de la investidura. “Ahora tenemos que ir a por más, a por mucho más”, ha insistido. “Se trata de consolidar los avances con más avances. Y de apuntalar las conquistas sociales, con más conquistas sociales. Así es como se para a los reaccionarios, con más derechos y más libertades. Saliendo a ganar, no a empatar”, ha recalcado.Aún están por despejar todas las asignaturas pendientes que quedaron para septiembre, como los nuevos presupuestos generales del Estado para el 2027 o el calendario electoral de próximo año, mientras la agenda judicial que presiona el Gobierno y al PSOE vuelve a marcar el paso, y el paréntesis de agosto tampoco sirvió para reducir los decibelios del escenario político, como pretendían en la Moncloa, debido a la gestión de la crisis migratoria de Ceuta que sigue sin resolverse. Sánchez ha reiterado en su intervención que va a presentar el proyecto de las nuevas cuentas públicas para el año que viene, aunque aún sin comprometer ninguna fecha. El presidente sí ha garantizado que estos presupuestos tendrán la política de vivienda pública “como gran prioridad”, y que conjugarán “la mayor inversión social de la historia” con el “rigor fiscal”. “Pido a los grupos parlamentarios un ejercicio de compromiso con la gente de a pie para sacar adelante estos nuevos presupuestos”, ha demandado.Sánchez también ha fijado como prioridades de este nuevo período de sesiones en el Parlamento lograr aprobar el nuevo modelo de financiación autonómica, la quita de la deuda o facilitar el acceso de los jóvenes a una vivienda digna, frente al “aticazo” que ha criticado que trató de adquirir la madrileña Isabel Díaz Ayuso. Todo ello lo ha incluido en su propósito de fortalecer los derechos y las libertades. “Ahora, más que nunca, con gobiernos autonómicos de la coalición ultraderechista del PP y Vox, tenemos que ser el baluarte de la España de las libertades. O las defendemos nosotros, o no lo hará nadie”, ha subrayado.“Sabemos a lo que nos enfrentamos: la alianza de una involución entre la derecha cada vez más ultra y una ultraderecha cada vez más crecida. Una alianza basada en tres prioridades: recortar derechos y libertades, privatizar el Estado del bienestar y fracturar la convivencia”, ha alertado el presidente del Gobierno. Frente a esta alternativa, Sánchez ha asegurado que “tenemos millones de razones para seguir avanzando: tantos como personas viven en España”.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997