Noticia Exclusivo suscriptores Los embalses del país cerraron agosto con niveles diferenciados, mientras las autoridades preparan medidas ante la llegada de El Niño. Foto: Alfred Ballesteros Alarcón. Director de la CARPERIODISTA07.09.2026 19:46 Actualizado: 07.09.2026 19:46

El fenómeno de El Niño comenzó a trasladarse de los indicadores climáticos a las rutinas de los hogares y las empresas. Desde esta semana, el consumo de agua y energía tiene nuevas medidas asociadas a la menor disponibilidad de recursos: en Medellín se han programado interrupciones nocturnas del servicio de acueducto y, en el mercado eléctrico regulado, empezó a aplicarse un esquema que establece una meta individual para cada usuario, premia los ahorros y genera cobros adicionales cuando el consumo supera determinados niveles. LEA TAMBIÉN La meta del programa de energía es contribuir a una reducción de 4 por ciento de la demanda nacional durante el periodo de estrechez asociado con El Niño 2026-2027. La medida comenzó el primero de septiembre y tendrá una duración inicial de seis meses, aunque puede modificarse o finalizar antes si cambian las condiciones que llevaron a su creación.Para los hogares, el cambio aparece en la factura. Para los comercios y las industrias, además del efecto sobre sus consumos, entra en juego una referencia individual que determinará si existe ahorro o si se genera un pago adicional. En el caso del agua, las autoridades ambientales y las empresas de servicios públicos están reforzando los planes de uso eficiente y ahorro, mientras siguen de cerca la evolución de los embalses y las fuentes que abastecen a las ciudades.La iniciativa busca reducir el consumo de energía. Foto:iStockLa meta en la factura de la luzLa Comisión de Regulación de Energía y Gas, Creg, estableció mediante la Resolución 101 120 de 2026 un programa transitorio para incentivar el uso eficiente de la electricidad entre los usuarios residenciales, comerciales e industriales del mercado regulado.No es necesario inscribirse. La participación es automática para los usuarios cobijados por el esquema, que reciben el servicio mediante comercializadores minoristas y tienen facturación mensual o bimestral. El programa excluye, entre otros, casos como el alumbrado público, hospitales, colegios y entidades de seguridad y emergencias.La primera etapa, que comenzó el primero de septiembre, tiene carácter pedagógico. En esta fase, los usuarios pueden conocer la meta que les fue asignada y observar cómo se compara su consumo con ella. Los valores relacionados con eventuales cobros adicionales aparecen de manera informativa y todavía no deben pagarse. Los cobros efectivos comenzarán con las lecturas realizadas desde el 2 de octubre.La meta se calcula con base en el historial de consumo de cada usuario. Una vez establecida, permanece fija durante la vigencia del programa. Así, no se compara a una vivienda con otra ni a un establecimiento con otro, sino el consumo de cada usuario frente a su propia referencia.El mecanismo tiene tres rangos. Si el consumo queda por debajo del 90 por ciento de la meta, el usuario se convierte en candidato a recibir un incentivo al cierre del programa. Entre el 90 y el 110 por ciento se encuentra la banda neutral, en la que no se genera ni beneficio ni cobro adicional. Si el consumo supera el 110 por ciento, se aplica un cobro sobre la energía excedente.El valor de ese cobro cambia según el tipo de usuario. Para los estratos 1, 2 y 3 corresponde al 30 por ciento de la Tarifa de Energía Aplicada. En los estratos 4, 5 y 6 es del 50 por ciento, mientras que para los usuarios comerciales e industriales llega al 70 por ciento.De acuerdo con la Creg, aquellos usuarios que reduzcan de forma significativa su consumo en comparación con su meta, recibirán un incentivo económico al cierre del programa. El beneficio será mayor para quienes logren los ahorros relativos más altos dentro de su grupo.En el caso de Bogotá y Cundinamarca, Enel señaló que los recursos que se recauden por estos cobros adicionales serán distribuidos entre usuarios del mercado que hayan logrado ahorros, bajo las condiciones establecidas por el programa. El incentivo no tiene un valor fijo ni está garantizado, pues depende del ahorro alcanzado y de los recursos disponibles.Al no adoptar hábitos responsables, el consumo de energía aumenta. Foto:iStockEl comercio y la industria entran en el esquemaEl nuevo mecanismo no está limitado a los hogares. Los usuarios comerciales e industriales del mercado regulado también tienen una meta individual y deben comparar su consumo con esa referencia en cada periodo de facturación.Para estos establecimientos, el porcentaje establecido por la regulación es diferente al de los usuarios residenciales. Cuando el consumo supera el 110 por ciento de la meta, el cobro adicional sobre la energía excedente corresponde al 70 por ciento de la Tarifa de Energía Aplicada.La medida introduce así una referencia para actividades que utilizan electricidad en procesos de producción, refrigeración, iluminación, equipos de operación y otros servicios. El resultado de cada periodo dependerá del comportamiento registrado frente a la meta asignada.La regulación también contempla que el cobro aparezca de manera independiente en la factura, acompañado del detalle correspondiente al consumo y a la meta. Esto permite identificar cuánto se utilizó y qué parte del consumo quedó por encima del límite establecido.El esquema también tiene una característica temporal. No modifica de manera permanente la tarifa regulada, sino que funciona durante el periodo definido por la CREG y distribuye los recursos obtenidos entre quienes alcancen los niveles de ahorro previstos.Mientras el programa de electricidad se extiende a los usuarios del mercado regulado, las medidas sobre el agua tienen expresiones diferentes dependiendo del territorio y de las fuentes de abastecimiento.La CAR pidió reforzar el ahorro de agua y los planes de contingencia. Foto:Alfred Ballesteros Alarcón. Director de la CARMedidas sobre aguaEn Medellín, EPM comenzó el 31 de agosto un esquema de interrupciones nocturnas en sectores del nororiente y centro-oriente. La empresa había identificado presión sobre algunas fuentes menores que alimentan sistemas por fuera de los grandes embalses.Ocho de las 16 fuentes menores utilizadas para captar y potabilizar agua no habían recuperado sus niveles debido a las bajas precipitaciones. La quebrada Doña María, relacionada con el sistema San Antonio de Prado, registró una disminución cercana al 23 por ciento del agua disponible entre mayo y julio.También se redujeron los caudales de la quebrada Santa Elena, que aporta al sistema La Cascada. Como medida de apoyo, EPM mantiene desde comienzos de agosto el bombeo continuo desde la quebrada La Bocaná.El sistema Piedras Blancas concentró la mayor presión, con un déficit calculado en cerca de 120 litros por segundo, equivalente a unos 10 millones de litros diarios. Por esa razón se establecieron interrupciones entre las 6 de la tarde y las 5 de la mañana, alternando dos grupos de circuitos.Sin embargo, el 2 de septiembre EPM informó que suspendería temporalmente los cortes durante el resto de la semana debido al ahorro alcanzado en los primeros días. La empresa indicó que realizará mediciones diarias para determinar el comportamiento posterior del sistema.Los embalses llegan a septiembre con niveles diferentesAl cierre de agosto, solo la región Oriente del Sistema Interconectado Nacional (SIN) superó la meta de llenado de 80 por ciento establecida por XM como referencia para afrontar el fenómeno de El Niño. La zona terminó con 95,91 por ciento, mientras que el embalse agregado del sistema, que reúne las seis regiones hidrológicas, quedó en 79,02 por ciento. El contraste entre regiones es amplio. Antioquia registró 78,86 por ciento, Valle 73,29 por ciento, Centro 70,58 por ciento, Caldas 67,89 por ciento y Caribe 59,23 por ciento. En esta última región se encuentra Urrá, que cerró agosto con el mismo nivel de 59,23 por ciento. El embalse con menor llenado fue Alto Anchicayá, en Valle, con 10,24 por ciento. El consumo de energía tendrá metas individuales y quienes superen los límites establecidos. Foto:Archivo EL TIEMPOOriente tuvo como principales embalses a Chuza, Esmeralda y Guavio, que terminaron agosto con niveles de 95,14, 89,72 y 98,11 por ciento, respectivamente. En Antioquia, Peñol llegó a 90,34 por ciento y Miraflores a 79,69 por ciento, mientras Playas registró 73,03 por ciento. En Centro, el Agregado Bogotá quedó en 77,35 por ciento y el Sisga en 97,94 por ciento.La evolución de las reservas también tiene incidencia sobre la composición de la generación. En agosto, las centrales hidroeléctricas aportaron 61 por ciento de la generación, mientras las térmicas participaron con 29 por ciento. Analistas del sector esperan que la generación térmica llegue a 35 por ciento en los próximos meses y pueda alcanzar 50 por ciento durante el periodo más crítico de El Niño. En Cundinamarca, el seguimiento de la CAR muestra niveles distintos en los sistemas bajo su jurisdicción. Durante el trimestre junio-agosto, Chuza y Sisga registraron los mayores aumentos. Chuza pasó de 47,3 por ciento a comienzos de junio a 88,8 por ciento al cierre de agosto.“El ritmo de llenado se mantuvo alto durante junio, julio y agosto y llevó al embalse a superar el nivel que marcó durante el mismo período del año pasado, por lo cual, esta tendencia fue la más atípica de los sistemas de nuestro territorio”, explicó Carlos Emilio Gutiérrez, subdirector de Planificación y Ordenamiento Ambiental de la CAR.El Sisga pasó de 64,5 por ciento en junio a 99,8 por ciento en agosto, cuando alcanzó su nivel máximo y obligó a realizar descargas técnicas de 7 metros cúbicos por segundo para regular la cuenca. El Neusa terminó con 85,8 por ciento y El Hato con 78,2 por ciento, ambos por encima de sus promedios históricos.“Tener nuestros embalses en condiciones estables no es una excusa para relajarnos. El agua que hoy almacenan estos sistemas es nuestro escudo para los meses de sequía que se avecinan”, afirmó Gutiérrez. La CAR pidió a industrias, alcaldías y empresas de servicios públicos fortalecer los Planes de Uso Eficiente y Ahorro de Agua, PUEAA, y mantener medidas de ahorro ante la intensificación prevista de El Niño hacia octubre.En cuanto al abastecimiento eléctrico, XM señala que el seguimiento de los embalses es permanente debido a su relación con la disponibilidad de generación hidráulica. LEA TAMBIÉN LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.