Noticia Exclusivo suscriptores El operador del sistema advierte sobre un consumo en máximos históricos, retrasos en infraestructura y un déficit en los aportes hídricos. Foto: iStockPERIODISTA ECONÓMICA24.08.2026 11:55 Actualizado: 24.08.2026 11:55
A pesar de las alertas por la llegada del fenómeno de El Niño, la demanda de energía eléctrica en Colombia continúa registrando un crecimiento acelerado. En lo que va de agosto, el consumo ha mostrado un incremento del 6,68 por ciento frente al mismo periodo del año pasado, superando el alza del 6,49 por ciento reportada en julio. De acuerdo con XM, operador del Sistema Interconectado Nacional (SIN), el país ya alcanzó un máximo histórico de demanda de 262,67 GWh/día. Ante este preocupante panorama, la entidad urgió implementar mecanismos para hacer un uso eficiente de la energía."Se proyecta un crecimiento sostenido, se siguen presentando consumos históricos y es urgente que se empiece a gestionar el consumo eficiente de energía", alertó XM en un informe reciente. LEA TAMBIÉN Foto:Archivo EL TIEMPOEl incremento en la demanda coincide con un periodo de sequía crítica. XM detalló que el sistema está recibiendo significativamente menos agua: los aportes hídricos completan tres meses por debajo de la media histórica y de los niveles observados durante el fenómeno de El Niño 2015-2017. Asimismo, los embalses cumplen seis semanas por debajo de la senda de referencia fijada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) y se mantienen en estado de Vigilancia. Al 22 de agosto, el nivel de los embalses se ubicó en 79,23 por ciento, lo que representa 322 puntos básicos por debajo del nivel óptimo de 82,45 por ciento fijado para ese día por la Creg. "Los estudios energéticos muestran que, ante series deficitarias, los valores de embalses evolucionan por debajo de los mínimos históricos observados en fenómenos de El Niño anteriores", advirtió el operador. LEA TAMBIÉN Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPOBajo las proyecciones de XM, los embalses podrían descender al 16,2 por ciento en el segundo trimestre de 2027, incluso operando con todas las termoeléctricas disponibles durante nueve meses consecutivos. Para atender la coyuntura, la generación térmica requerida se calcula en unos 95 GWh/día. Retrasos en infraestructura y restricciones operativas A la sequía y la alta demanda se suman los problemas estructurales en la entrada de nuevos proyectos de generación y transporte. De los 4.475 megavatios que se esperaban para 2026, solo ha ingresado el 16,2 por ciento. Además, el 60 por ciento de 42 proyectos del Sistema de Transporte Nacional (STN) en construcción presentan atrasos en su fecha inicial de operación. "El atraso reduce la flexibilidad operativa", advierte XM. LEA TAMBIÉN Foto:AfiniaLa vulnerabilidad del sistema se agravaría del 16 de octubre de 2026 al 10 de junio de 2027 por la coincidencia de dos mantenimientos clave: la indisponibilidad de 500 megavatios en Chivor y los trabajos en la hidroeléctrica El Guavio. Esta simultaneidad impedirá cubrir los requerimientos mínimos de energía en algunos periodos del día para la atención segura del área Oriental (Bogotá, Cundinamarca, Guaviare y Meta). El panorama se complica por la liquidez del sector. La deuda total acumulada en el mercado eléctrico ascendió a 4,06 billones de pesos al 21 de agosto, de los cuales el 57,6 por ciento (2,34 billones) corresponde a saldos adeudados a las generadoras de energía, especialmente térmicas. Acciones de emergencia solicitadas XM enfatizó que el sistema requiere "acciones inmediatas" para garantizar la confiabilidad en la atención de la demanda. "Es fundamental materializar una mayor generación térmica en la operación en tiempo real", agregó. LEA TAMBIÉN Foto:iStockEntre las medidas propuestas destacan: Agilizar el ingreso de nuevos proyectos de generación con los requisitos mínimos para pruebas. Implementar mecanismos inmediatos y efectivos de gestión de demanda. Intensificar las campañas de gestión y ahorro de energía. Reprogramar los trabajos simultáneos en Chivor y El Guavio. Validar que los embalses puedan operar por debajo de los mínimos históricos. Minimizar restricciones de red que generen atrapamientos de energía, especialmente térmica y solar. Evaluar la posibilidad de usar puntos de conexión disponibles para proyectos de generación con plantas de emergencia.







