Entrevista no vistaPodcaster, feminista, activista LGTBIQ+ y, desde hace tres a�os, tambi�n una de las voces m�s medi�ticas de la discapacidad, publica el ensayo FantasmaNerea P�rez de las Heras posa en las oficinas de Penguin Random House en Madrid.Actualizado Lunes,

septiembre

00:14Salt� a la fama con el mon�logo Feminismo para torpes y conduce varios p�dcasts de �xito, entre ellos Saldremos mejores con In�s Hernand. La h�lice de un barco le seccion� la pierna derecha en 2023. Ahora vuelca su experiencia en Fantasma (Alfaguara), un ensayo sobre la pol�tica de la discapacidad.Tres a�os despu�s del accidente que le cost� la amputaci�n de su pierna derecha publica Fantasma, un libro testimonial. �Qu� ha significado volcar su vivencia en un objeto f�sico, m�s all� de lo et�reo de las redes?Escribir es mi trabajo y tambi�n mi vocaci�n. As� que cuando me pas� algo que era material literario de primer�sima calidad, �c�mo no iba a escribirlo? Me di cuenta casi en el momento, en el hospital ya empec� a manosearlo y escrib� algunas cosas, aunque todo eso est� en la basura. Este libro no es terap�utico; si lo fuera tendr�a que pagar yo a la gente y no al rev�s. Ten�a que esperar, hacer algo que mereciera la pena imprimirse. No quer�a hacer porno del sufrimiento sino crear algo literariamente valioso y que contuviera mensajes importantes.�C�mo se despide una de una parte de su cuerpo? �Se llega a asimilar, o es siempre un fantasma?Se llega a metabolizar. Todos estamos constantemente digiriendo p�rdidas: de personas, de aspiraciones o de capacidades. La diferencia es que la m�a es muy visible, y el cuerpo incompleto nos despierta un terror radical.A d�a de hoy, al mirarse al espejo, �qu� le sugiere su propio cuerpo?Voy tan arrastrada por el d�a a d�a que tengo que reservarme momentos en la playa, en la ducha o en el espejo para observarme con calma. Tengo la ausencia muy naturalizada, pero a veces me miro y todav�a queda extra�eza. Tres a�os parecen un mont�n, pero es poco tiempo.Para saber m�sAnaliza distintas miradas hacia la discapacidad: pena, compasi�n, admiraci�n... �Cu�l le molesta m�s?Me da un asco todo ese rollo de la superaci�n... Me jode la compasi�n, pero me jode aun m�s la mirada de admiraci�n cuando subo las escaleras del metro. Deja de mirarme a m� sorteando obst�culos como una jabata y mira con rabia esas escaleras, preg�ntate por qu� hay todav�a estaciones sin ascensor en el Metro de Madrid porque tarde o temprano esto te va a llegar tambi�n a ti: la vejez, la dependencia, una enfermedad o un carrito de beb�. La ciudad es muy hostil, mira a tu alrededor.Tard� seis a�os en salir del armario de la homosexualidad y dos meses en salir del de la discapacidad. �Es el segundo un armario en el que es imposible quedarse?Es casi m�s complicado estar dentro que fuera de ese armario porque es incomod�simo. Hay muchas discapacidades invisibles a las que nadie hace ni caso. Cuando reclamo mi asiento reservado en el metro, siempre pregunto: ��Lo necesitas?�, porque igual esa chavala de 22 a�os que mira el m�vil ah� sentada tiene una endometriosis de caballo. Est� bien salir del ensimismamiento y vivir mirando un poquito m�s a los dem�s.Vivimos en una sociedad parad�jica: miramos constantemente a los dem�s, pero quiz� no los vemos...Ninguna movida de autoayuda, ninguna secta new age de la microbiota ni ninguna criptomoneda que te haga rico te salva de vivir en sociedad. Elon Musk respira el mismo aire que nosotras, el que �l mismo est� convirtiendo en veneno. A medida que ganas dinero, la ilusi�n de separarte de los dem�s es m�s fuerte: empiezas por el hotel adults only, de ah� vas a una villa aislada, y de ah� a Marte, como el cabr�n este, pero nada te salva de los dem�s. Llega un virus, la contaminaci�n o el cambio clim�tico y te mata igual.Como en Feminismo para torpes, en Fantasma tambi�n recurre a la iron�a. �El humor sigue siendo su principal herramienta de demolici�n?La comedia es un impulso natural para m�, incluso una herramienta de cobard�a, aunque el humor en Fantasma es m�s amargo. Madurar pasa por entender que no puedes utilizar el humor para todo, ciertas cosas hay que afrontarlas con drama."La tolerancia a la violencia verbal en las redes est� saltando a la calle. Est�n hartos de llamarnos puta por Instagram, ahora les apetece darnos una hostia"�Seguimos siendo torpes con el feminismo, 10 a�os despu�s?Hemos dado un par de pasos para atr�s, la reacci�n viene fuerte, pero es que tiene herramientas mucho m�s potentes: este aparatito que llevamos todos en el bolsillo est� controlado por gente profundamente antifeminista. Es un milagro que sigamos avanzando.En el libro habla del crip time, el tiempo tullido, que analiza la relaci�n diferente con el reloj ante necesidades diversas. En tiempos de prisa y eficiencia, �es la discapacidad una forma de sabotear el sistema?Puede ser, s�, se lo he escuchado a alguna activista anticapacitista. Cuando tienes una discapacidad no tienes m�s m�s narices que estar pendiente de los ritmos de tu cuerpo, y har�ais todos bien en estar atentos a c�mo nos organizamos porque la capacidad son dos minutos de la vida, a todos se nos va a terminar.�Tener un cuerpo doliente la ha llevado a politizarse a�n m�s?No noto tanta diferencia en m�, pero s� en la atenci�n que recibo. La gente me ha convertido en un s�mbolo de ciertas cosas, y yo aprovecho esa atenci�n para plantear preguntas que me interesan. Dec�a lo mismo antes, pero ahora funciona mejor porque ya no es te�rico, lo vivo en el cuerpo y eso hay que aprovecharlo.�Le preocupa la reacci�n o la violencia en el espacio p�blico ante sus posicionamientos pol�ticos?Yo no recibo mucho hate, tengo suerte en eso. Adem�s, soy una se�ora hecha y derecha, es dificil�simo tirarme abajo. S� me preocupan las comunicadoras j�venes o las pol�ticas a las que esperan en el portal. La tolerancia a la violencia verbal en redes es tan alta que necesitan pasar a la calle. Est�n hartos de llamarnos puta por Instagram, ahora les apetece darnos una hostia.