Pamplona (EFE).- El Casco Antiguo de Pamplona ha quedado atrapado este fin de semana en una burbuja del tiempo, de forma que quien pasee por sus calles se encontrará con un mercado en el que se ofrecen productos artesanos y naturales, mientras un grupo baila melodías medievales, algunos guerreros se enfrentan en torneos con sus escudos y espadas, y un bufón itinerante divierte a la ciudadanía.
Es parte de la gran feria medieval que se instala con motivo de la celebración del 603 aniversario de la promulgación del Privilegio de la Unión. Este tratado, promulgado por Carlos III el Noble el 8 de septiembre de 1423, supone uno de los hitos más relevantes de la ciudad, ya que supuso la creación como institución del Ayuntamiento de Pamplona, que perdura hasta la actualidad, y la materialización de la voluntad de unión, concordia y hermandad de la ciudadanía.
Los tres burgos, Navarrería, San Cernin y la Población de San Nicolás, se unieron en una sola entidad tras siglos de conflictos entre ellos.
Guerreros medievales, en un lance de su pelea. EFE/Jesús Diges
El Ayuntamiento de Pamplona conmemora desde hace años este evento, que en esta ocasión también ha sumado la segunda edición de ‘Auntentika’, la feria de ganado que convierte a Pamplona durante tres días en el principal punto de encuentro entre ganadería, gastronomía, producción local y ciudadanía.






