Carlos A. Moreno |
Río de Janeiro (Brasil) (EuroEFE).- Brasil, mayor productor y exportador mundial de carne bovina, afronta un escenario adverso para sus exportaciones por la combinación de la suspensión de las compras de la Unión Europea (UE), que entró en vigor este jueves, y la reducción de los embarques a China, su principal mercado, tras haber casi que agotado su cuota de embarques este año.
La situación obligará a los exportadores a buscar nuevos destinos para una parte de su producción, con el desafío de encontrar a un sustituto a la altura de la UE, que adquiere los cortes de mayor valor agregado a precios más elevados.
Paradójicamente, las esperanzas están en un aumento de las ventas a Estados Unidos, país con el que Brasil enfrenta actualmente una disputa comercial tras la decisión de Washington de imponer aranceles adicionales de hasta el 37,5 % sobre gran parte de los productos importados de Brasil.
EE.UU., sin embargo, incluyó a las carnes en la lista de excepciones a estas restricciones y abrió aún más las puertas de su mercado a Brasil ante la necesidad de combatir la crisis interna de abastecimiento y la subida de sus precios.















