Río de Janeiro (EFE).- El Gobierno de Brasil manifestó su «profunda preocupación» por la decisión de la Unión Europea (UE) de suspender a partir de este jueves las compras de carnes, pollo, pescado, huevos y miel procedentes del país suramericano, y amenazó con imponer represalias en caso de que no se llegue a una «solución satisfactoria».
La amenaza fue hecha en un comunicado en el que los ministerio de Relaciones Exteriores y Agricultura lamentaron la entrada en vigor de la suspensión europea a los productos brasileños de origen animal ante la supuesta incapacidad de Brasil de demostrar que cumple las normas sobre el uso de antimicrobianos durante toda la cadena productiva.
El impacto potencial de la suspensión es significativo ya que Brasil es el mayor productor y exportador mundial tanto de carne bovina como de pollo, y la UE uno de sus principales mercados.
El veto de la UE a las carnes de Brasil
Las exportaciones brasileñas de los sectores alcanzados por la medida europea sumaron 2.026 millones de dólares en 2025, de los que 1.064 millones correspondieron a carne bovina y 781,4 millones a carne de aves, según datos del Ministerio de Agricultura.












