España volvió a pisar un Mundial femenino de baloncesto ocho años después y lo hizo con un golpe sobre la mesa, una victoria firme y rotunda frente a la anfitriona Alemania en Berlín por 83-53. La selección de Miguel Méndez celebró una exhibición por su superioridad en las dos partes de la cancha, su sentido grupal del juego, el reparto de galones y la diversión con la que supo competir. Nadie diría que 11 de las 12 jugadoras, todas menos Alba Torrens, debutaban en una Copa del Mundo, al igual que el entrenador. El conjunto español fue un torbellino de principio a fin y en el que emergieron las actuaciones de Iyana Martín (12 puntos y cuatro asistencias), María Conde (13 puntos, cuatro triples), Raquel Carrera (10 puntos y 10 rebotes) y Awa Fam (17 puntos).España desplegó las velas en un arranque arrollador en el que sumaba en cada esquina del campo. Awa Fam exhibió su poderoso físico bajo el aro junto a Raquel Carrera, María Conde fusilaba desde el perímetro y a los mandos de la nave Iyana Martín demostraba que en ese pequeño cuerpo se esconde una jugadora enorme. La base lucía velocidad y visión del juego para conectar las piezas. El baloncesto asociativo y coral de España, todas a una para defender y atacar, marcó muy pronto el ritmo del encuentro ante una Alemania sostenida por el calor de su público y la muñeca de Fiebich. El triple de la alemana lo ahogó Conde en la jugada siguiente con la misma respuesta y lo enterró Iyana Martín con otros dos bingos exteriores seguidos más. El acierto español era mayúsculo: 24-10 con seis triples convertidos en siete intentos, tres de Conde. Miguel Méndez refrescó entonces al equipo con la segunda unidad (Buenavida, Mariona, Pueyo, Ginzo, Gustafson) y la producción ofensiva se atascó durante unos minutos.Nada había cambiado en lo sustancial. La defensa solidaria que lleva España escrita en su adn seguía firme sobre el parquet de Berlín. Regresó Iyana para encender la luz con su catálogo infinito de acelerones, cambios de ritmo, driblings y pases que pocas jugadoras inventan. Mezclaba bien ese ímpetu juvenil con la sabiduría de la capitana Alba Torrens. El salto generacional no ha cambiado el discurso. Todas tienen grabado a fuego que cada movimiento individual ha de remar a favor de obra. Alemania no sabía de dónde le venían los golpes ni qué fuga de agua tapar. Cuando cerraba las vías de acceso a Carrera y Awa Fam, las dos pívots españolas salieron de la cueva para enchufar un triple cada una. María Conde seguía a lo suyo, sumando de tres en tres. Méndez repartió esfuerzos y el pisotón español dejaba huella (50-24).España tenía el encuentro bajo control. Alemania intentó elevar los decibelios de su juego en el inicio del tercer cuarto en busca de una remontada que parecía lejana, pero la selección apretó todavía más los dientes. Un balón cortado por Maite Cazorla lo celebró la escolta española con la furia de las ganadoras. El partido se movía entonces en un tímido intercambio de canastas que beneficiaba al conjunto de Méndez por la buena renta que había amasado. El muro defensivo español apenas dejaba grietas en las que hurgar y el baile de rotaciones del técnico permitía sostener el pico de intensidad en los dos tableros. Alemania apenas se animaba con algún triple suelto, escasa munición ante la subcampeona europea (65-39).Cualquier duda sobre el desenlace la espantó Awa Fam con otras dos dianas en el perímetro. La pívot que milita en la WNBA es una de las mujeres que simbolizan a esta España descarada y que juega con una sonrisa sin perder un gramo de fiereza y sin dejar de compartir el balón (21 asistencias). Contra Alemania, en Berlín, bajo la tensión del debut en un Mundial, la selección dejó una contundente carta de presentación. Lo resumió Awa: “Aquí estamos”.En el otro encuentro del grupo, Japón venció por 102-97 a Malí y firmó el récord de triples (20) en un choque mundialista femenino. Las africanas son el rival de España este sábado (11.30, Teledeporte y Movistar).Calendario y resultados del Mundial Femenino de Baloncesto
España da un golpe sobre la mesa: arrolla a la anfitriona Alemania en el debut en el Mundial femenino de baloncesto
La selección de Miguel Méndez firma una exhibición de juego colectivo en Berlín y deja su carta de presentación como una de las grandes favoritas















