0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa relación entre Finetwork y Vodafone comenzó como la de cualquier incipiente operador del sector, firmando un contrato de distribución y colaboración comercial para crecer usando la infraestructura de la gran operadora.Pero lejos de continuar por los mismos derroteros, un atribulado conjunto de grandes aspiraciones empresariales por parte del fundador de Finetwork, el extrabajador de Apple Pascual García, dudosas decisiones de gestión y un control financiero que se ha demostrado pésimo han convertido a esta pareja en protagonistas de la que puede considerarse la batalla judicial más alambicada de la historia del sector de las telecomunicaciones. Hasta tal punto que ha llevado a provocar la inédita situación de que dos compañías diferentes comercialicen servicios con la misma marca, solo diferenciada por el dominio: Finetwork.com (propiedad de sus fundadores) y Finetwork.es (propiedad de Vodafone España).El precio por el que Pascual García vendió su marca Finetwork a Vodafone fue de 15 millones de eurosPara entender el embrollo de demandas y querellas en el que están enzarzadas ambas compañías, hay que remontarse a 2019. Fue entonces cuando Pascual Pérez volvió a su Elda (Alicante) natal para empezar una nueva vida tras lo aprendido en Silicon Valley. Entre otros negocios, puso en marcha un operador móvil virtual (los que operan sin red propia), cuyos servicios se prestaban a través de la red de Vodafone. Su crecimiento se sustentó en un muy ambicioso plan de publicidad y patrocinios para atraer a su público objetivo: los jóvenes. Se dio a conocer en el controvertido Forocoches. Su logo se podía ver en lugares tan diversos como conciertos de Alejandro Sanz o la ropa de Fernando Alonso y llegaron a regalar móviles a todo el público de un famoso programa de televisión. Un derroche financiero que sus competidores eran incapaces de explicar, entre otras cosas porque Finetwork era, junto a Digi, la compañía que más presionaba a la baja las tarifas.La estrategia sirvió para alzarse con el quinto puesto del mercado en volumen de clientes, llegó a acercarse al millón, y sus directivos se presentaban como la mejor compañía para hacerse con los derechos derivados de la fusión entre Orange y MásMóvil.Finetwork llegó a rozar la cifra de un millón de usuarios en su momento de esplendor, lo que la colocó como la quinta operadora del sector en EspañaPero aquel maná no llegó y la arriesgada apuesta de Wewi Mobile, la compañía que estaba detrás de la marca Finetwork, se desinfló. Gran parte de ese crecimiento se había sustentado en impagos a sus proveedores y Vodafone era el principal perjudicado. En enero de 2024, Vodafone España, que todavía no había pasado a manos de Zegona, su actual propietaria, demanda a Wewi Mobile por incumplimiento de contrato. Ambas compañías negociaron un acuerdo por el que Wewi se comprometió a pagar 19,8 millones de un total de 63,1 que adeudaba. Para ello, dio entrada en su capital al family office KAI con una inyección de 10 millones de euros. Pero los impagos continuaron. En marzo de 2025, un juzgado de Alicante embarga las cuentas de Finetwork. Vodafone, ya en manos de Zegona, planteó un plan de reestructuración para canjear deuda por acciones sumado a una ampliación de capital de 10 millones. La justicia y los reguladores, CNMC incluida, lo aprobaron en noviembre y José Miguel García, consejero delegado de Vodafone, fue designado administrador único de Finetwork. En paralelo, el fundador Pascual Pérez vendió la marca a Vodafone por 15 millones de euros.José Miguel García, consejero delegado de Vodafone España ALBERTO CEREZO / TercerosLos impagos de Finetwork impulsaron a Vodafone a un rescate para cambiar deuda por accionesUn giro judicial en abril de 2026 lo complica todo. La Audiencia Provincial de Alicante anula la reestructuración. Vodafone sale de Finetwork y se desata la batalla judicial. Los administradores de Wewi y Vodafone se acusan mutuamente de administración desleal, apropiación indebida, estafa procesal y ambos reclaman el uso de la marca. Las valoraciones aportadas al juzgado en marzo de 2026 fijan el valor de Wewi en 75 millones y su deuda en 134 millones. Es decir, se encuentra en situación de insolvencia.Los fundadores de Finetwork,obligados a dejar de usar esa marca a partir del 10 de octubreEl último capítulo de la contienda tuvo lugar el 1 de septiembre, cuando el Juzgado Mercantil de Alicante sentenció que Wewi no podrá seguir utilizando la marca a partir del 10 de octubre, lo que deja a la compañía de Pascual Pérez ante el titánico reto de volver a empezar la comercialización de servicios bajo una nueva marca. Está por ver si lo conseguirá.Licenciada en Periodismo. Master en Información Económica. Ha trabajado como directora en Capital y BolsaCinco. Redactora en Público, El País, El Economista. Jefa de Comunicación en Airef. En La Vanguardia desde 2018