Vodafone quiere zanjar de forma tajante el conflicto que le enfrenta con Finetwork por los impagos de esta operadora en el contrato mayorista por el alquiler de su red de telefonía móvil. La operadora de Zegona Communications ha presentado ante el Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Alicante un plan de reestructuración para asumir el pasivo de la compañía deudora y quedarse con el 95% del capital de Finetwork aportando 10 millones de euros.

Con este movimiento, Vodafone pretende acogerse al capítulo de la nueva ley concursal que ya se aplicó en 2023 cuando el juzgado otorgó la razón a los fondos acreedores de la siderúrgica catalana Celsa que solicitaron el canje de parte de la deuda por el capital de la compañía, cuyo control arrebataron a la familia catalana Rubiralta, históricos propietarios de la firma. Vodafone ha declinado hacer comentarios a esta información.

La compañía que dirige José Miguel García justifica esta opción ante el juzgado en que posee más del 50% del pasivo de la firma de Elche, que le adeuda más de 70 millones de euros por los impagos en virtud de su contrato mayorista por el uso de la red. El crédito de Vodafone se divide en tres clases: ordinario, correspondiente a la deuda comercial; contingente, referido a la deuda sometida todavía a arbitraje, y subordinado, referida a los intereses generados.