La operadora aspira a convertir a la marca alicantina en la alternativa a Digi para familias y usuarios de consumo intensivo de datos

La encarnizada competencia en el mercado de las telecomunicaciones en España está a punto de vivir un nuevo capítulo con el relanzamiento oficial de Finetwork. Tras un complejo proceso de transición, Vodafone España ha decidido dar un golpe sobre la mesa, convirtiendo a la operadora de origen alicantino en su principal punta de lanza junto a Lowi para el segmento de bajo coste. Bajo la dirección estratégica de José Miguel García, consejero delegado de Vodafone España y ahora administrador único de la marca morada, Finetwork estrena un catálogo de tarifas, al que ha tenido acceso este diario, totalmente renovado, diseñado no solo para recuperar el terreno perdido, sino con el objetivo de crecer a doble dígito y plantar cara de forma directa a gigantes del sector como Digi o Simyo.

Este movimiento es el resultado de una hoja de ruta trazada desde que se resolvió el conflicto judicial. Vodafone tomó el control total del capital de Finetwork a mediados del pasado noviembre, tras un prolongado proceso legal derivado de una serie de impagos por el alquiler de la red que llevaron al concurso de acreedores a la compañía con sede en Elda. Una vez resuelta la incertidumbre corporativa, la nueva matriz ha pasado a la ofensiva. La estrategia es clara: reinventar Finetwork bajo el lema Barato bien, un concepto que, según sus promotores, busca resignificar el bajo precio como sinónimo de eficiencia, calidad y valor real, alejándose de la percepción de servicio precario que a veces rodea al sector low-cost.