Cuando Dios no viene, manda el angelito: el Tigre nos echó del puesto de coachs del Santo Rosario y ahí mismito se nos apareció la Virgen: Ilva Myriam Hoyos, nueva ministra de Educación.
Ilva Myriam la conocemos desde que trabajamos juntas con el procurador monseñor Ordóñez y pasábamos los fines de semana en su cabaña de La Calera.
Allá nos reuníamos con monseñor alrededor de la chimenea a rezar los mil jesuses, tomar aromática de alcanfor y mantener el fuego con libros impíos.
Con Ilva Myriam hubo química desde que la conocimos porque es de las poquitas piadosas que todavía reza el trisagio… Es pues una mujer con una formación religiosa de raca mandaca, presidenta varios años de la Liga Puritana de Soacha y es sin duda una de las mojigatas más ilustres del país.
Ilva se opone con alma, vida y sombrero a la despenalización del aborto, el matrimonio igualitario, la orientación de género, las pestañas postizas y la píldora del día después.












